viernes, 5 de octubre de 2007

Operación Aplauso

Foto: EFE
5 de octubre de 2007. Las cúpulas de Batasuna han pasado esta noche bajo rejas, pintando barras en las paredes contando los días que faltan para las elecciones generales. Aunque tienen mala conciencia y saben que pueden ser imputados por pertenencia directa a banda armada, entienden que la operación nocturna del juez Baltasar Garzón, que ha hecho saltar por los aires todas las portadas de todos los periódicos nacionales, tiene mucha pinta de ser una maniobra electoralista más: salud bucodental gratuita, rebajas en los pisos de alquiler y detención de los revoltosos amigos de Otegui. Todo en el mismo pack.
Feliz de que los que incumplen la ley y amedrentan la libertad estén en su sitio, pero triste porque estas mismas detenciones podrían haberse ordenado por el mismo juez cuando estaba de parte del diálogo con los etarras. Si el sentido común hubiera prevalecido sobre el sentido de la supervivencia política, tanto Garzón como el Gobierno de Zapatero habrían hecho los deberes a tiempo y entonces habría que reconocerles el mérito. Hay muchas cosas que cuando se hacen fuera de calendario pierden eficacia, sobre todo cuando un retraso intencionado provoca que nazcan partidos ilegales como ANV que han desestabilizado aún más la vida de la gente buena del País Vasco.
Si Zapatero y el juez estrella hubieran pactado estas detenciones en su día, continuando con la campaña de Aznar contra todo el entramado batasuno, en vez de dar alas a los encapuchados, a lo mejor Regina Otaola y otros alcaldes y concejales de los pueblos vascos no serían hoy personajes heroicos. Además, cuando se sacan las lecheras por las calles antes de unos comicios generales -sobre todo con lo que le está costando al PSOE las carantoñas a ETA durante el "proceso"- la sensación es de que Zapatero quiere ganar puntos en el ránking de políticos oportunistas, donde Blanco arrasa por goleada... y Zaplana le sigue muy de cerca... Por culpa de las concesiones del ejecutivo, ahora los hombres de Batasuna van a ser encima mártires de la represión españolista.

jueves, 4 de octubre de 2007

Juventudes de pana

Foto: EFE
4 de octubre de 2007. Los ciudadanos pasan de las palabras de los políticos. Los políticos pasan del contenido de sus palabras. Y las palabras de los políticos pasan de convertirse en realidades tangibles. Al final, todos pasamos palabra.
No sé si han visto el vídeo de las juventudes socialistas (www.elmundo.es), es para pasar de las palabras a los hechos y no dudar en pasar página. Aunque quizás, pasar de él y no darle más bombo es la mejor manera de pasar su propósito por la piedra de la indiferencia. Desde luego, es un auténtico patinazo en la carrera estelar del responsable de márketing del aparato socialista que pasa del éxito del ZP al viejo impero de la imagen más cutre: el socialismo de pana. Además de para evidenciar el ridículo más vergonzoso y pasar al historial de la papelera de mi escritorio, este breve sketch de humoristas de segunda regional se ha convertido en un hacha de un sólo filo para fomentar el pasotismo contra Educación para la Ciudadanía. Se abre la veda de objeciones. Una progre listilla y antipática se enfrenta a un prototipo de "pijo tonto ultraderechista", que es como los cachorros del PSOE ven a los votantes del PP: es el coletazo de la lucha de clases del marxismo más rancio, del que pasamos todos desde hace bastante tiempo. De nuevo, sobre el plató, las dos caras de las dos Españas que propugna el Gobierno de Zapatero. Una que lo sabe todo, que pisa por encima de cualquier respeto a las ideas y a las personas, y otro que no saben cuál es la realidad en la que vive porque es un facha conservador que renuncia al verdadero progreso.
Con todas las letras del abecedario y con muchas palabras pasadas de rosca podríamos criticar la falta de talante de los jóvenes socialistas: una prueba más de los que van de abiertos de mente son los más estrechos de espíritu. Este es el agua que beben los hijos de Iglesias en Villa Ferraz.

miércoles, 3 de octubre de 2007

El ascensor

Foto: EFE
3 de octubre de 2007. Dicen que Zapatero es un gafe. Yo creo que es una afirmación demasiado presuntuosa. Sería darle demasiado protagonismo. Es verdad que apoyó la campaña de John Kerry, y ganó las elecciones George Bush; que asistió a la designación de Madrid 2012 como ciudad olímpica candidata, y ganó Londres; que se puso de parte de Segolène Royal, de Schröeder y Prodi, y le salió su respaldo por la culata. Es cierto que deseó suerte a la selección española de fútbol en el Mundial de Alemania y la roja fue eliminada; que visitó la Copa de América, y se suspendieron las regatas por falta de viento, y su presencia en el Eurobasket se relacionó con la pérdida del Europeo por 1 punto en el último minuto. Además, pisó el césped del equipo de fútbol de su pueblo, y la Ponferradina bajó de categoría, y visitó la Bolsa de Madrid y los titulares empezaron a hablarnos de batacazo bursátil. Pero todo eso son exageraciones de sencillas coincidencias...

El lunes, Zapatero se quedó encerrado durante siete minutos en un ascensor de La Vanguardia. Episodios así pueden pasarle a cualquiera... Fueron siete minutos de incómodo gafe que no tuvieron más remedio que llevar con gracia entre el presidente del Gobierno; la ministra de Fomento de la Avería, Magdalena Álvarez; el dirigente autonómico, José Montilla; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y Javier Godó, presidente del grupo que edita dicho periódico.
La escena fue alago así.
- Javier Godó: Vaya, se nos ha parado el ascensor. Yo titularía el episodio como "Un montacarga ultraderechista".
- Zapatero: No te preocupes, Javier, esto pasa hasta en las mejores familias. Son los efectos del cambio climático.
- Magdalena: ¿Cambio climático? José Luis, ¡qué cosas tienes! Er problema es que como estamos haciendo obras a expuertas en las tierras de Cataluña, pos entonces pasan estas cosas.
- Hereu: Sí, y os estamos muy agradecidos. Sabemos que nos hemos llevado todas las monedas gordas de la hucha del Domund de los presupuestos de Solbes. A ver si conseguimos recuperar el tiempo perdido...
- Montilla: ¿A qué te refieres, Jordi?
(Se va la luz)
- Montilla: No te preocupes, tengo aquí unas fotos del Rey y unas cerillas... que no, que es broma...
- Zapatero: José, no quiero tonterías con la Monarquía. Recuerda que ahora somos unos enamorados de la bandera, de la Constitución y de todo lo que el PP piensa utilizar en exclusiva.
- Montilla: Ya, perdón. ¿Le dirás estas cositas a Ibarretxe?
- Magdalena: Si quieres, José Luis, proponle a Juanjo dejar el referéndum y a cambio le llevamos el AVE hasta la puerta de su casa.
- Zapatero: He dicho que Ibarretxe me va a oír y me va a oír. En España se cumple la Constitución y se aplica el artículo 155 si hace falta.
- Hereu: Con todos mis respetos, huelo cierto tufillo conservador en tus palabras, presidente.
- Zapatero: No es ningún tufillo conservador, es la colonia electoral, Jordi. A ver si coges pronto el ritmo socialista. Un buen hijo de Pablo Iglesias sabe bailar siempre con la más guapa. El conservadurismo es ser leal siempre a las mismas ideas, sin adaptarlas a los barómetros electorales...
- Magdalena: El progresismo, Jordi, es, por lo contrario, lo que hacemos en Cataluña: progresar hacia adelante sin pararnos en tapar los agujeros del pasado. Huir hacia adelante lo llaman los ideólogos ultraderechistas, que son unos sosos...

martes, 2 de octubre de 2007

Cuatro años, una eternidad

Foto: EFE
2 de octubre de 2007. Hace cuatro años todas las aguas estaban en su cauce. De lo que se trataba era de seguir creciendo, seguir haciendo amigos, seguir uniendo... Y cuatro años pueden ser una eternidad cuando comprobamos ahora que los ríos están fuera de madre, que volvemos sobre nuestros pasos, que nos quedamos sólos en el panorama internacional y que estamos más separados que nunca. El premio por "Cuatro años de regreso" es para José Luis Rodríguez Zapatero. Como señala la crítica especializada, "en esta legislatura ha sabido interpretar con acierto el papel de político que parece que está en las nubes, pero que en realidad está deconstruyendo". Aplausos y concha de oro.
Hace cuatro años los nacionalismos estaban en sus sitio. Siempre a caballo entre la libertad de expresión y el desaire constitucional, pero sin ser los protagonistas de la escena política. Me refiero a los nacionalismos exhacerbados, tanto en Cataluña como en el País Vasco. Ahora, el escenario de la película ha cambiado. Los extras han tomado la pantalla y quieren ser las estrellas de Hollywood.
Hace cuatro años el Rey y a la monarquía estaban en una vitrina. Se veían, pero no se tocaban. La llegada de Zapatero es sinónimo de decadencia social de la Familia Real. Tantas vueltas a la III República, que el cántaro se rompe.
En 2003 hablar de crisis económica era casi un imposible metafísico. Hoy, la utopía es que los ciudadanos, las empresas y las multinacionales confíen en el Gobierno español. En 2003, ETA estaba en los sótanos, ahora está de nuevo en los escaparates. En 2003, los terroristas estaban fuera de las instituciones políticas y la Administración apoyaba sin fisuras a las Reginas Otaolas. Hoy, ser libre en Euskadi es más caro.
Digamos que son cuatro años muy bien aprovechados. Es el resultado de gobernar un país con resentimiento y mala leche. Es como si el equipo de ZP buscara efectos colaterales...

lunes, 1 de octubre de 2007

La vacuna electoral

Foto: EFE
1 de octubre de 2007. Estamos de campaña. No hay otra explicación que nos aclare el por qué tantas extravagancias en estos meses previos a las elecciones generales.
Estamos de acuerdo en que los cambios de tiempo afectan a nuestros estados de ánimo, pero de ahí a lo que estamos viendo, hay un trecho interesante.
Díganme si no, a qué viene que los republicanos catalanes extremistas se hayan inclinado por incendiar la fototeca real, o por qué Ibarretxe se sale del tiesto anunciando la convocatoria de un referéndum sobre la independencia vasca. Son algunos de los personajes que hasta marzo forzarán titulares en la prensa. Su discurso está tan agotado y sus razones son tan aburridas, que necesitan llamar la atención para encontrar la mínima demostración de atención por parte de la sociedad.
Denme una respuesta coherente al cambio de actitud del ejecutivo de Zapatero sobre las insignias nacionales, al servilismo casual de Solbes para tragar con el despilfarro, o al inusitado desinterés de Bernat Soria para regular la eutanasia.
Y si investigan, cuéntenme, por favor, dónde ha metido Fernández de la Vega a Elena Espinosa, a Caldera y a Cristina Narbona. Parece como si les hubieran escondido para no enturbiar la imagen de activismo y progresismo del gobierno socialista...
Y luego está la oposición, que se pasa el día proponiendo medidas más o menos justas pero que después se quedan en el tintero porque les puede el miedo escénico a ser coherentes cuando están en el poder. Me refiero al PP, los demás partidos no son oposición real.
¿Y qué podemos aconsejarle a los que actúan en esta permanente obra de teatro? A los que lían la de San Quintín con el único afán de conseguir notoriedad, que les quepa el consuelo de que no son imprescindibles. España puede funcionar sin contar con ellos. Que se acojan a la intercesión de Francisco Frutos... A los hombres de Rajoy, que obras son amores. Y al Gobierno central, que echen un ojo a sus nuevas posturas electorales: cuando se avecinan las urnas se hace descaradamente del PP que critican constantemente: se convierte en feroces defensor de la roja y gualda y de los cheques-regalo, y padece un curioso complejo de inferioridad que les hace olvidarse de su afán por progresar hasta el límite en el campo de los derechos sociales. Son capaces hasta de parecer conservadores... Ver para creer.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Un problema Real

Foto: EFE
28 de septiembre de 2007. La Familia Real está en el punto de mira, quizás por culpa de las revistas del corazón podrido. Sea como fuera, digamos que algunos están muy animados por el revuelo que montan cuatro gatos contrarios a la Corona. Y como pasa cuando los medios empiezan a darles cancha, esos cuatro gatos van haciendo más extensa la manada.
Normalmente, las reivindicaciones pasan de la calle a las instituciones políticas: las peticiones de la sociedad se disponen en los programas electorales, y las exigencias más chillonas se convierten en el tema de debate de las cortes autonómicas y generales. Pero en Cataluña, el debate funciona de otra manera, porque los líos se cuecen en las sedes de los partidos políticos y en las reuniones trilaterales entre los provocadores de siempre. Pese a los apagones y al déficit de infraestructuras que padece la autonomía, pese a todos los problemas prácticos que se encuentran los ciudadanos, los que viven de la política prefieren insistir en temas de desinterés general, tipo la selección catalana (que sólo le importa al señor Laporta), el estatuto o el papel del Rey en el Ejército.
Dando por hecho que hablar de estas cosas es escurrir bultos más urgentes y entendiendo que los políticos habituados a generar temas generalistas de discusión son los primeros que nunca resuelven un problema, he de decir que pienso que la Casa Real ha estado demasiado fuera de juego desde que empezaron los debates sobre la unidad de España. A veces ha dado la sensación como de estar en el exilio, a pesar de que se estaban planteando cuestiones que le afectaban especialmente.
Creo en la Familia Real y en su trabajo por garantizar la estabilidad política de un país en ebullición, pero considero que sus miembros no han sido lo suficientemente claros para dejar las cosas claras. Demasiado mensaje de Navidad vacío y demasiadas fotos de cercanía con el pueblo, pero la realidad refleja que ahora están más alejados que nunca. Hay instituciones que defienden más a la Corona que la misma Casa Real, y en estos asuntos no puede haber cabezas enterradas rezando para que pase el problema cuanto antes, porque hay catalanes en Cataluña con el tiempo suficiente para seguir quemando fotos. Y cuando se acaben los fotos seguirán metiendo fuego por donde puedan.
Una pregunta a los pirómanos reales: ¿preferís a Zapatero como presidente de una república? A lo mejor son prejuicios, pero es que no me lo puedo "ni de imaginar"...

jueves, 27 de septiembre de 2007

Para un "Público" sectario

Foto: EFE
27 de septiembre de 2007. Público va de iconoclasta. Es lo que se lleva. No hay más que ver u oír los anuncios audiovisuales. Y como "es el mío", pues tengo libertad para decir qué me ha parecido este nuevo producto que llega a nuestros kiosocos. En tres palabras: bonito, bien hecho (a pesar de algún error de bulto) y muy sectario. Demasiado comprometido con la causa. No sé, desde que estudié Periodismo en la Universidad de Sevilla tengo ciertos reparos para confiar en los que anuncian a bombo y platillo que son abiertos y tolerantes, porque suele ser habitual que sean ellos los primeros en empuñar la daga y atravesar el corazón del talante para convertirse en maestros del subjetivismo politizado. Es ese trazo en el horizonte que pintó Zapatero desde que llegó a la Moncloa y que ahora ya sabemos qué significa.
En esta línea de iconoclastia inconformista dispuesta a reinventarlo todo, decía ayer Ignacio Escolar en su primera columna de su primer ejemplar de su primer periódico que ese refrán que reza que "la cara es el espejo del alma, sólo se cumple en el cine". Yo creo que no, pienso que la cara de su periódico es un reflejo muy significativo de la sangre que bulle dentro de estas páginas, así como del espíritu que las alienta. De entrada, si se confirma la información que publica en su edición de esta mañana El Confidencial Digital, tendríamos que concluir que Público arranca con un plagio. Además del tema de apertura sobre el nuevo cabecilla de ETA, contado ya por Tiempo hace tres semanas según el diario digital, muchos coinciden en apuntar demasiados parecidos físicos con el diseño de ADN. Si la cara es el espejo del alma, podríamos decir que Público es un nuevo periódico llamado a "copiar y mejorar": un medio para cocinar noticias ajenas y ponerles la guinda, proceso que tiene su aquél, pero que no podemos llamar innovación. Es, por decirlo de alguna manera, "periodismo retro".
Además, el semigratuito del amigo de ZP pierde pie en sus informaciones. Opinión y noticia se abrazan, y lo que el subjetivismo une, que no lo separen los profesionales. Al PP le dedican casi una doble con titulares "informativos" del estilo "El PP insiste en comparar Afganistán con Irak" y de paso le da un toque indirecto destacando que Pizarro, el presidente de Endesa, se va con los bolsillos llenos. Lo más normal del mundo: un empresario que se va con la cartera vacía habría perdido el tiempo y habría sido un ejecutivo nulo, no entiendo dónde está la gracia de la información. A lo mejor es ésto lo que quieren lograr los de Roure cuando se proclaman "comprometidos y divertidos".
De todas formas, la puesta en marcha de un nuevo medio es una buena noticia. No sé yo si le quitará algún lector a El País, visto lo visto. Proyectos así de audaces tienen que ser un ejemplo para los que tienen una visión menos roja de la vida. Para la otra España, la política y empresarialmente mal vista, muchas veces las grandes intenciones acaban fraguando en iniciativas mediáticas cutres y tan poco atractivas que son piedras contra el tejado de su profesionalidad.