martes, 19 de febrero de 2008

Bermejo: un forofo en el PSOE

Foto: EFE
19 de febrero de 2008
Ayer fue un día de luz y color para Mariano Fernández Bermejo, que salió a la luz tras bajarse del guindo y pasear por la vida como si no hubiera caído nada en esta última semana desde que El Mundo nos contó a todo que el ministro de Justicia no es de los de la chapú de Ikea. Como margarita por el campo, el gato pardo de la justicia socialista saltó a los campos de mítines de Murcia diciendo cosas como éstas: "se nota que estamos en campaña y hay quien está dispuesto a manipular". Después, tan ancho, duerme a pierna suelta soñando con volver a su suite que ha entrado en el Guiness de las reformas de pisos oficiales más caras para la Administración. Si un inmueble necesita en tan poco tiempo los cambios estructurales de Javier Arenas, María Antonia Trujillo y Bermejo, lo mejor que puede hacer el Estado es devolver la propiedad al caradura que la arrienda.
"Se nota que estamos en campaña y hay quien está dispuesto a manipular". No sé si lo dice por la inclinación natural de Zapatero a manipular sus conversaciones con ETA, o si se refiere al maquillaje de cifras del paro de Jesús Caldera. No sé, incluso, si el ministro hace una referencia autobiográfica al hablar de manipulación de la justicia al convertirla en un comité de expertos al servicio del Gobierno de turno.
La verdad es que no deja de ser curioso ver a un señor como Bermejo desgallitándose en el preludio de esta campaña electoral. Sus mítines son como un pregón de Semana Santa de Sevilla, pero con contenido cien por cien laico. Un hombre equitativo, convertido en el roedor del PSOE. Un socialistas que vive como un millonario. Este ministro es todo un artista. Se le ve en la cara, y en las cejas.

lunes, 18 de febrero de 2008

Foto finish

Foto: EFE
18 de febrero de 2008
Me temo que la encuesta del CIS es la personificación de la tensión y el dramatismo que busca Zapatero en estos últimos coletazos de la precampaña electoral. Buscar un empate figurado para movilizar a los votantes de izquierdas. No me creo nada del CIS porque la vida ha demostrado ya muchas veces que un órgano gubernamental tiene menos objetividad que los periodistas deportivos. Y si no, vean a Carlos Martínez, presidente del CSIC -nobles investigadores y élite de la ciencia española- pidiendo apoyos al PSOE para seguir en el cargo a partir del 9M. Pena da. Ahora, ni siquiera si Martínez consigue descifrar el enémiso genoma de la mosca del vinagre, logrará prestigiar su independencia intelectual. Así es la vida: un e-mail aprovechando el cargo, y nos cargamos lo que parecía ser una brillante carrera profesional.
Enciscados en los datos de la encuesta del CIS es fácil entender por qué la campaña de Zapatero sólo puede ser la de provocar la tensión a diestro y siniestro, sobre todo a siniestro. La cosa está muy equilibrada y al final decidirán las mayorías: los nacionalistas, los inmigrantes, los votos del partido de Rosa Díez... Está claro que el mensaje de ZP está hueco, igual que están huecos muchos de sus ministros, que han sido desplazados del foco electoral no se sabe bien por qué: dígame si no cuanto tiempo hace que no tiene noticias de Elena Salgado, de Moratinos, de José Antonio Alonso o de Mercedes Cabrera. Además de su perfil bajo, son poco mitineros como para sacarles partidos, sobre todo cuando el PSOE cuenta con miles de artistas acostumbrados a subirse a los escenarios. Otros, como Magdalena Álvarez y Bermejo han sido excluidos del cartel para no seguir poniendo minas en el camino del presidente.
En el PP parece que hay más recorrido. Hay ideas nuevas a pesar de que los cabezas son los de siempre. Me ha llamado la atención que el portazo de Gallardón no haya supuesto una revolución interna dentro del partido. Quizás existan movimientos tectónicos, pero lo cierto es que, si es así, los están llevando con bastante discreción, cosa meritoria entre los populares. Entre las ideas de Génova y las investigaciones de El Mundo, el PP lo tiene cada día más fácil. Sobretodo porque está claro que El Mundo tiene reportajes exclusivos que harán las delicias de los detractores de Zapatero de aquí a la cita electoral. Ahora Rajoy debe movilizar más a sus votantes para que no haya espantada masiva a la playa el 9-M. O movilizar o encomendarse a todos los santos para que ese día llueva, pero sin llegar a nieve que después se llenan las pistas de esquí sin pasar antes por las urnas. El PP debe mantener ese equilibrio del chirimiri: gotas que caen con constancia, sin parecer agresivas, pero con resultados contundentes. Así tendrán más fácil que los electores se mojen.

viernes, 15 de febrero de 2008

La Sanidad no importa

Foto: EFE
15 de febrero de 2008
La Sanidad no importa y sí lo reflejan los programas electorales de los partidos mayoritarios. Aunque después a muchos nos toca pasar por el hospital o por el centro de salud, los políticos, en su afán de distanciarse cada vez más de los intereses de la calle, pasan de lo temas sanitarios en campaña porque no venden. Si acaso, un "dentistas gratis para todos" o un "reduciré la listas de esperas al máximo", y todo sin contar para nada con el profesional que ejerce en el Sistema Nacional de Salud: envejecido, cansado, con los sueldos más bajos de Europa, con una excesiva responsabilidad, con escasos recursos materiales y pobres infraestructuras. Hay más de 200.000 médicos en España pero nadie acaba de preocuparse por incentivarlos y por evitar que se nos marchen a otros países. Hay que tener una vocación como la factura del piso de Bermejo para ser seguir practicando la Medicina en la selva. Si los de la SGAE fueran 200.000, entonces podría entender el exhaustivo interés de Zapatero por mimarlos con tanto esmero. ¡Qué graciosos con lo del guiño!
Mientras tanto, los políticos venden "hospitales pared con pared con su casa": más cercanía para que el paciente abuse sin reparos de los recursos sanitarios. Más enfermos en la consulta y, sin embargo, los mismos médicos que ya no miran a la cara del paciente porque no tienen tiempo.
Para la izquierda, hablar de Sanidad es hablar de su paradójico "enriquecimiento de los derechos sociales". No limits para el aborto y puertas abiertas para favorecer la eutanasia, como hemos visto con el Caso Leganés. Se trata de promover derechos sociales a precio de recortárselos por la cara a los más débiles. Si eso no es ultraderecha, baje Pepiño y lo vea. No coinciden con Montes -el de LaSexta- en que "la vida puede ser maravillosa". Quizás ellos entienden que ni siquiera la suya ha tenido demasiado sentido.
He aquí la demagogia radical: reducir el progreso de la Sanidad española a liberalizar el aborto, apostar por la eutanasia e incentivar el libre albedrío sexual con pastillas anticonceptivas de todos los colores. Otra vez en la dimensión esencial del político del siglo XXI. "promueve la tempestad cuando estemos en tiempo de calma. Que no te frene la solución de los problemas cuando tú mismo puedes generar problemas nuevos". Al final, las cosas funcionan así porque todo lo superficial acaba llevándose la palma en los periódicos... aunque después se llenen páginas y páginas con reportajes a luz y color sobre los derechos de la mujer, maltrato infantil, conductas xenófobas... que también los periodistas les entramos al trapo de la Teoría de la Paradoja...

jueves, 14 de febrero de 2008

Tensionman

Foto: EFE
14 de febrero de 2008
Los micrófonos no fallan aunque tenga que manipularlos Gabilondo.
Póngase en situación: entrevista de guante blanco en Cuatro al presidente del Gobierno cuando todos esperábamos medir la profesionalidad de Iñaki en su nueva aventura televisiva. Dejó la SER y parece que dejó de existir una figura tan interesante como politizada del periodismo español. Sentado en el monoplaza de Ikea rojo, Zapatero cabalgó a su gusto en una entrevista diseñada a su medida, nada que ver con la que semanas antes había vivido Rajoy en el mismo plató de la cadena de Prisa.
Una pregunta, y otra, y otra, llenado horas de audiencia. El campo, los árboles y las flores. Los pajaritos, y algo de crisis económica. Dos orejas y un rabo. Al final, en una "abre tu cuore", Zapatero se siente en la necesidad de confiarle a su amigo entrevistador: "Iñaki, colega, las sondeos van sin problemas, pero nos interesa que haya tensión para que entre al trapo el mayor número de fieles votantes, teman el advenimiento de la derechona y acudan a las urnas a votar la mirada positiva y los motivos para creer". He aquí lo que los diccionarios de la Real Academia –en los que pronto estarán sentados los redactores de El Jueves, Sabina y sus sonetos, y Fran Perea, todo un icono de la cultura española- definen como crispación política. La boca del pez ha matado las razones de Fernández de la Vega, de Bermejo –el de los pisitos de lujo- y todos los primeros de la fila y los últimos de la clase, incluidos el majestuosísimo acólito José Blanco.
Los ataques sistemáticos a la Iglesia, la marginación de la oposición, la sumisión a los nacionalistas, el espionaje a los empresarios, los muertos de la guerra... Esa es la tensión que le gusta a nuestro presidente del Gobierno. Pues bien: tensión con tesón se paga. Lo veremos. Y ojo con mover el cocotero "dramatizando un poco" porque después pasan cosas como lo de María San Gil en Santiago de Compostela.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Teoría de la Paradoja

Foto: EFE
13 de febrero de 2008
Zapatero. Referente de la Teoría Política de la Paradoja.
Dice el presidente del Gobierno de los que votan al PSOE: "El tema del velo islámico es un problema creado por el PP que no existía". El problema de los estatutos de autonomía, el peso de los nacionalismos en España, los matrimonios homosexuales, el rearme de ETA disfrazado de negociación política, la presencia de terroristas en las instituciones públicas, ANV y PCTV y todas estas cuestiones eran, sin embargo, asuntos que estaban sobre la mesa y necesitaban una rápida mediación gubernamental...
Es tremendo. Un Gobierno para destrozarnos a todos sacando problemas de la nada: donde había florecimiento económico, ahora hay huelga de hipotecas y de alcancías rotas; donde había liderazgo político estatal, hay liderazgo de los partidos minoritarios anti-estatales; donde había olvido de enfrentamientos fratricidas, hay memoria histórica y recuerdos con sangre; donde había un PSOE unido, hay un socialismo fracturado con los barones fuera y militantes como Rosa Díez montando la guerra por su cuenta. Al final, lo del velo es casi lo de menos.
Y al séptimo día de la precampaña Zapatero de subió al púlpito y ofreció el oro y el moro para las familias numerosas. Mientras ahoga la esencia de la familia, tira de nuevo de cartera para solventar las diferencias. Se cree este hombre que los principios son como la hucha del Domund. De paso, para provocar a los crispadores, da un mitin en una iglesia de Toledo junto al párroco José Bono, el de las misas rojas de Entrevías en Madrid.

martes, 12 de febrero de 2008

Mano dura contra el niño blando

Foto: EFE
12 de febrero de 2008
Pedro tiene 14 años y está de vuelta. Después de un largo y tortuoso despertar con amenazas de muerte dirigidas al despertador, el joven se arrastra por la calle para llegar al instituto, él único sitio del mundo donde se siente realmente valorado y donde puede quitarse de encima a los carcas de sus padres, educados en el posfranquismo y unos obsesos del orden y el concierto centrados en recortar las alas de su libertad. Gracias a Dios, en el instituto, tanto sus profesores como sus amigos son de los que saben de qué va la vida.
Aunque no recuerda cuándo fue la última vez que tocó un libro, Pedro se siente con derecho a extorsionar a sus compañeros para que le faciliten aprobados holgados. Su actitud con las chicas de la clase está catalogada en los libros de animales, aunque los que más padecen sus cambios de humor son los chicos de color. Sale de clase con los bolsillos llenos de euros y con móviles de sobra para la reventa. Más que por necesidad, Pedro es de los del tirón por amor al arte de ver sufrir. Tiene navaja y la usa sin reparos, incluso delante del claustro cuando se cometen injusticias sociales.
Por la calle escupe sin césar contra el respeto. Es de los de graffiti al canto en las paredes que le pillan de vuelta a casa. Cuando pasa por el chino roba la merienda e insulta a la dependienta sin rubor, aunque la tienda esté llena. Los viernes y los sábados por la noche son sus territorio comanche. Enfundado en su chándal blanco sale a la calle a la caza del pijo. Mientras se acicala con sus argollas, sus anillos y sus piercings, busca con la mente un objetivo gracioso para las próximas horas. Algún indigente a quien vomitar con odio, alguna abuela a quien atemorizar con gritos, alguna chica a la que seducir con la violencia, o algún extranjero para apalear con sus colegas perdidos, a estas alturas, en las profundidades del alcohol en vena.
Todos son menores de edad y por eso van con calma por la vida. En el barrio hay tensión contenida: ya han sido demasiadas veces escenario de la noticia.
Si la mano dura es frenar en seco los pies que no paran algunos padres y dejar claro que ser un delincuente no es un juego, bendita sea la mano dura. Los padres preocupados por que sus hijos no se les vayan de las manos a pesar de la tele y del entorno social que rodea a los jóvenes de hoy, lo agradecerán siempre.

lunes, 11 de febrero de 2008

El canon del guiño

Foto: www.psoe.es
11 de febrero de 2008
Los artistas quieren conseguir que Zapatero sea un personaje de cómic y Zapatero quiere que los artistas vivan del cómic o del CD aunque sean más malos que pegarle a un padre. La tensión inconformista del que vive de las cámaras y los micrófonos es socialista. Aunque podamos hacer eco en el interior de toda esta España almodovariana vacía, la izquierda es el camino más corto para llenar los bolsillos de quien ha puesto toda su confianza en Al Pacino.
Y los artistas necesitan el apoyo de los políticos porque no cuentan con el respaldo de la calle. Ya me dirá a usted de qué vivirían si no los actores españoles, cada año más venidos a menos. Aunque ellos mismos se auto-halaguen en los Goya y en todas esas movidas prefabricadas, saben de primera mano que el que va al cine a ver una de sus películas es porque no tiene otro plan más sugerente.
Y siguiendo esta estela, ya me dirá usted quién compra discos de Ana Belén o Víctor Manuel a estas alturas. Cualquier crío de la era Play pensaría que son cantantes salidos del Museo de Cera.
Es muy posible que el fracaso de la ¿cultura? española en España tenga que ver mucho con su grado de politización… y que la política española se parezca cada vez más a un sainete: rancia como las películas de Concha Velasco; beligerante como una letra de Sabina; provocadora, como los soniquetes de Bosé y deconstructiva como los frescos de Barceló. Es la cara mustia que refleja desde hace tiempo el nuevo canapero de la campaña electoral: el polémico médico Luis Montes, que acudió a la fiesta socialista de los artistas… por amor al arte. Aires de guerra sobre las tablas de la llamada Plataforma de Apoyo a Zapatero: PAZ. Dime de que presumes y te diré dónde está tu talante.