jueves, 17 de enero de 2008

Infanticidas en lo más alto

Foto: EFE
17 de enero de 2008
Dicen los responsables de las clínicas acreditadas para la interrupción voluntaria del embarazo (= aborto puro y duro) que el ministro de Sanidad es el primer político que ensalza su desinteresado trabajo, un ejercicio tan digno de elogios de un alquimista de células madre como crematístico, inhumano, y brutal. ¡Cuántas máquinas desolladoras diseñadas para asesinar a críos de meses habrán pasado por sus establecimientos! Bernat Soria es el primer político en halagar el afán de los infanticidas y el primer médico que rompe públicamente el Juramento Hipocrático. Un facultativo que no cura y que se regodea en los experimentos de los que dedican sus días a cercenar vidas ajenas. La cosa es que es, además, el primer ministro de Sanidad en recibir en su casa a los nuevos terroristas domésticos disfrazados de expertos en liberación de la mujer.
Bernat Soria es un irresponsable a gran escala. Él juega a las ovejas clonadas y a provocar a la derechona para que salte sobre su cuello criticando sus avances científicos de los que aún no ha conseguido publicar nada en las revistas científicas. Para él, un niño y la mosca del vinagre tienen el mismo valor experimental. Para él y para todo este gobierno de Zapatero. Si fuera por ellos, sólo los niños rubios con ojos azules saldrían del vientre materno y el resto de fetos irían a parar a los congeladores de las grandes empresas de investigación genómica. Los chavales, a la basura. La mosca del vinagre, a las altares. Y el lince ibérico... el lince ibérico tendrá un ministerio propio en la próxima legislatura... si gana el PSOE...

miércoles, 16 de enero de 2008

La estrella de su ilusión


16 de enero de 2008
Gallardón no debía ser el número dos, pero tampoco debería dejar la política. Le hace falta al PP para pegar el estiró que necesita para el 9-M, le guste o no le guste a los hombres prudentes de Génova. Sin embargo, el anuncio de su retirada, además de provocar sensación de alivio en las filas de Zapatero, también ha sido la prueba del 9 de que Gallardón es un profesional de la política encantado de haberse conocido, capaz de pisar a quien se ponga por medio para impedirle llegar a su objetivo. Y eso, todo lo contrario al talante comercial del presidente este que hemos tenido en estos cuatro años de sudor y lágrimas.
Seguramente, en Génova le haya propuesto ir en las listas por Madrid sin ser el número dos, reservado para un Pizarro que puede levantar a muchos descreídos del partido de Rajoy, pero Gallardón no nació para segundos platos. No acepta ninguneos y se va -si se va- sollozando mientras aprieta los dientes dando un portazo. Para él es una humillación no haber conseguido su reto y anuncia que dejará la política -con mis ojos lo vea- por lo que afronta como un fracaso personal. A estas alturas, un hombre con la inteligencia del alcalde de Madrid -varios niveles por encima de cualquier ministro de Zapatero- no ha entendido que al fútbol se juega en equipo. Él quiere ser la estrella de su ilusión.
Es posible que Gallardón sea un buen trabajador, un buen político y una buena persona. Sin embargo, en el PP no está el horno para aguantar a diputados que van por libre. ¿Puede un codicioso de los cargos y un político más centrado en su ego que en el servicio a la sociedad ser un buen presidente del Gobierno? No. Punto. Así, mejor que se vaya ahora a que las pase canutas en el hipotético caso de que se le ponga en bandeja de plata un puesto nacional. Digo yo.

martes, 15 de enero de 2008

Fin del mal trago

Foto: EFE
15 de enero de 2008
Final oficial de la legislatura más desastrosa de España: testimonio unánime de todos los medios de comunicación, incluso de aquéllos que deben pagara aún sus peajes. Un respiro de calma en medio del embrollo preelectoral que nos inunda. En el punto de mira, Zapatero se queda desnudo ante los lectores de El Mundo: ocho horas de entrevista, de ataques a la yugular y alguna palmadita en la espalda para decir con sus palabras: "después de estos cuatro años, que reconozco que no han sido muy brillantes, por fin he aprendido a ser presidente del Gobierno".
Zapatero sonríe a la cámara con ese gesto tan suyo de "venga, por dos tonterías no voy a quedarme sin la reelección". De paso, como haciéndose el cómplice, nos cuenta a todos los españoles que terminar el proceso de paz el día de la T-4 fue una estafa, una mentira, una burla, un desprecio al visto bueno del Congreso y una higa de bufón a la opinión pública. Y se queda dan ancho, mientras los medios de Prisa y de Mediapro buscan excusas para salvaguardar una imagen que ni siquiera el presidente se molesta en conservar.
Zapatero en canicas sobre papel couché. Sin trampa ni cartón se observa que no hay truco, es lo que hay. No hay nada más de lo que vemos. Y eso que los ciudadanos españoles vemos más allá que un dirigente gubernamental: Él no vio a ANV y PCTV como filiales políticas de Batasuna-ETA, nosotros lo deducimos por lógica matemática desde el primer momento; él no vio en un atentado la ruptura de la tregua, estaba dispuesto a inmolar la dignidad de la democracia hasta el holocausto, nosotros entendimos desde ese día que un Gobierno que se sentara de nuevo en la mesa de esos cobardes merecería la cadena perpetua del olvido. Él no vio llegar la crisis económica. Perdió el tiempo cotilleando los movimientos del sector privado y sacando tajada de las OPA. Nosotros, que sabemos lo que vale un café, observamos la subida desde el primer instante en el que se nos descuadró el presupuesto de la bolsa de la compra. Él no ha tenido ojos para ver el más acá porque estaba perdido en la Alianza de las Civilizaciones y en la conquista de la Paz universal, jugando a ser un soñador abstraído de la cruda realidad que fabricaba con cada una de sus decisiones políticas. Nosotros, con los pies en el suelo y el sudor en la frente, nos dimos cuenta que sacar balones fuera era la teoría política esencial del que reconoce su incompetencia. Salir del país buscando posada en los mundos platónicos mientras ardía España. Sua culpa.

lunes, 14 de enero de 2008

El himno de ZP

Foto: EFE
14 de enero de 2008

Esta es la propuesta que presentó Zapatero al COE para el himno nacional. Una joya literaria do las haya patrocinada por la SGAE.


Viva, la patria
rompamos sus esencias
esta es la misión:
fomentar la tensión

Carros de fuego
si odia este juego
una sola voz
que es la que diga yo.

Viva, el talante
la sonrisa es mi arma
y a la oposición
grilletes o expulsión

Esto es España
un reino de taifas
ahora hay que trincar
por si no me veis más.

Arriba los precios
la cesta de la compra
hay que incrementar
¡y dicen que es crispar!

Basta de curas
España es madura
hay que abolir la cruz
haciendo el avestruz

Viva, el pueblo
que paga los impuestos
con su intenso afán,
yo como de faisán.

Familias casposas:
marido y esposa
A todo lo demás
hay que subvencionar.

Viva, Almodóvar
la esencia de la patria
y de su inversión,
aguja en el tacón
Patria de pijos
despierta a tus hijos
Nuestro progreso es
la verdadera fe.

jueves, 10 de enero de 2008

Ingratos

Foto: EFE
10 de enero de 2008
España es el peor país para ser profeta en la tierra. Sólo hay salvas y homenajes cuando se yace en caja de madera de pino. El caso más ulcerante es el que padece la Guardia Civil, con los que somos ciudadanos ingratos y desagradecidos a pesar de que muchos se han dejado la vida por defender nuestra libertad. Aun así, deben entender que tenemos un Gobierno que sólo se viste de gala para llevar las coronas de flores al lugar del siniestro. Nunca hay botellas de champán descorchadas cuando dos guardias civiles pillan in fraganti a dos etarras con pistolas calientes envueltas en papel de celofán. El no va más de lo que pintaba ser una Navidad macabra.
Pero después, cuando llegan las anheladas detenciones, de pronto nos convertimos en los defensores acérrimos del cumplimiento de la Carta de los Derechos Humanos. Nos disfrazamos de victorianos de salón de té, escrupulosos para saltar al cuello de las fuerzas de seguridad cuando hay rasguños en el rostro del preso... aunque después haya moratones en los ojos y en el alma de los ciudadanos que quieren vivir en libertad por donde mandan los matones de Mondragón.
A muchos les gustaría que la guardia civil tratara a los etarras entre algodones, sin tocar un pelo a pesar de las provocaciones y de la resistencia. Demasiada sangre fría tienen ya con los que juegan a desestabilizar la seguridad de un país desarrollado en el que aún hay zonas del mapa condenadas a vivir en la cárcel. Quizás a usted y a mí nos faltara paciencia.
Nunca habrá motivos para justificar la violencia, pero una costilla rota atravesando la pleura de Igor Portu son gages del oficio. El que la hace la paga. Y a los guardias civiles que han logrado frenar un atentado como el que preparaban estos cachondos, hay que pagarles, al menos, reconociendo su valía y la calidad de un trabajo excelente, aunque sea un sencillo aplauso de bien nacidos: plas, plas, plas, plas...

miércoles, 9 de enero de 2008

Giuseppe Bianco

Foto: EFE
9 de enero de 2008
Tensión en Ciudad del Vaticano. Un tal José Blanco ha disparado con palabras sobre Benedicto XVI y las jerarquía de la Iglesia está temblando. Gabinetes de crisis entre los dicasterios romanos. Lectura rápida de los manuales sobre cómo solventar un problema diplomático de estas dimensiones. Reuniones secretas en la cumbre. Expertos que entran y salen por el Portone di Bronzo con gesto de preocupación infinita. Negociadores fumando compulsivamente por entre las columnas de Bernini buscando una solución al conflicto institucional provocado por el pensador de campanillas del PSOE...
José Blanco sabe lo barato que sale arremeter contra el Papa. Es de los que piensa que ser católico sin vivir en comunión con la cabeza es una actitud coherente, como José Bono. De esos que son capaces de relegar su fe al rango de adorno, y eso, tal y como están las cosas, es sinónimo de apostasía. Lo que quiere Blanco en su indescriptible ingenuidad -sin acritud- es que la Iglesia inicie una campaña para modificar las tablas de la Ley, borrar unos cuantos mandamientos e incluir un sencillo "deshonrarás a los que no piensan como tú y contra ellos desatarás la guerra contra los infieles"... como si esto fuera lo mismo que reinventar un estatuto de autonomía. Después de sus reconocidas investigaciones, de sus sesudos estudios sistemáticos y de sus recurrentes publicaciones, el secretario de organización del PSOE espera intimidar al Papa para que rompa con la doctrina de la Iglesia sobre la familia.
Blanco está feliz promoviendo la campaña anti Rouco. Atrás quedan sus obsesiones anti Jiménez Losantos y anti Aznar. Son los coletazos del imperio del talante. Un hombre inseguro siempre necesita un contrincante. Un partido al borde de la quiebra siempre requiere tener el punto de mira fuera de sí mismo para buscar a los culpables de su caótica gestión. Sin embargo, parece que si el PSOE no hubiera removido el serio respaldo de los españoles a la convocatoria de los obispos para defender a las familias, todo se hubiera quedado en una foto de llenazo en Colón y dos o tres días más de reacciones. Un hombre cabal debe saber con quién se enfrenta, y esperar de la Iglesia mensajes contrarios a los de la tradición cristiana es vivir en los Mundos de Yupi.
La verdad: que Blanco se esguince el cerebro con declaraciones de este calibre es como para pasarse los días temiendo los efectos colaterales del eco internacional de sus proclamas. Qué suerte tiene el mundo de no tener el gusto de conocer a un personaje así. Es un Blanco perfecto. Lo mejor para curar el estrés. Y eso que sus palabras no se recogen ni siquiera en el dossier de prensa de la parroquia de Nuestra Señora del Socorro de Bollullos de la Mitación...

martes, 8 de enero de 2008

Después de las plagas

Foto: EFE
8 de enero de 2008
2008. Parecía que iba a ser imposible, con tanta crispación ambiental promovida por los políticos, especialistas en la siembra de la cizaña, llegar al nuevo año, pero ya estamos aquí, tecleando de nuevo en este magnífico universo de blogs que pululan por internet como gritos que claman al cielo.
Supongo que a estas alturas ya estará hasta las narices de los anuarios, de lo que fue 2007, de los hitos del año y de todas esas cosas con las que los periódicos hacen su agosto del papel y las teles se van de días libres con refritos sobre cómo se hace el roscón de reyes y cuáles son los juguetes más demandados por los niños españoles en estos días pasados de Magos de Oriente.
Consiéntame sólo una pequeña referencia al 2007, que mirar para atrás es de cobardes.

Terminamos el año de la tensión con dos movilizaciones sociales muy representativas de lo que está siendo esta interminable legislatura, más angustiosa con un polvorón de Jijona entre pecho y espalda. Por una parte, los nacionalistas catalanes y vascos con sus pancartas exigiendo peras al olmo: visto el fracaso de la selección nacional de fútbol, incapaz de asumir el liderazgo necesario sin Raúl, apuestan por la proliferación de las selecciones regionales. Aburridos están y miedo me dan los ociosos. Pobre San Mamés. Al fondo, entre la maraña de conversaciones y pactos oscuros de los que seremos espectadores de lujo en el juicio final, ANV confirma que es ETA y ETA subraya que son los mismos perros con los mismos collares. El ojo crítico de Zapatero, Bermejo y Pumpido que ya estaba agonizando, fue pisoteado una vez más por el sentido común de la opinión pública.
Cerramos también para siempre el calendario de 2007 con la concentración en Colón a favor de la familia cristiana: uno con una para siempre, pase lo que pase, haya o no antiheterosexuales en un Gobierno nacional. Más de medio millón de personas en las calles de Madrid y los cardenales y obispos más prudentes que nunca para evitar la imprudencia de los mensajes políticamente correctos, más grises a veces que los de Rey.

Las dos españas: la violenta y la pacífica unidas sólo por el telediario. La que apoya el PSOE y la que critican sus ilustres pensadores tipo Blanco.
Así acabó el año de la bajada de pantalones de ZP ante los terroristas. Su último año, gracias a Dios, en el que los medios de comunicación gasten palabras con el despilfarrador más grande de las esencias de España. Si el PP no molesta, todo nos llegará en su día: la tierra prometida está cada vez más cerca... después de tantas plagas.