martes, 27 de noviembre de 2007

Los colores de Ferraz

Foto: EFE
27 de noviembre de 2007. Pedro Solbes será el número dos de Zapatero. Mira tú, ahora que tenía todo preparado para retirarse con más o menos dignidad, resulta que lo que el ministro de Economía buscaba con sus batallas presupuestarias para controlar el gasto público en promesas electorales era asegurarse un puesto de relevancia en la política del PSOE y del país. Pues que quiere que le diga: toda una decepción.

Aunque no sé, los líos internos de Ferraz son tan caleidoscópicos que, a lo mejor, el ascenso de Solbes es una propuesta del líder socialista por incluir el matiz moderado-liberal entre sus filas. No sería el primer enjuagado publicitario que dicta Zapatero para lavar la cara agresiva de este socialismo de hombres-bomba cuya cabeza más visible son María Teresa y D. José Blanco (sin rintintín). Ya vimos el ansia de bandera que le entró al presidente cuando el PP parecía que hacía patrimonio de la derecha la roja y gualda, aunque después comprobemos que el dirigente del país no insta a que se cuelgue el símbolo de la patria, por lo menos, en los ayuntamientos de la nación. O la recuperación de José Bono, el socialista de Osborne, que también tiene mucho que ver con la cal y la arena en este proceso identitario que mantiene en la quiebra a Cataluña y que ha auspiciado el mismísimo Rodríguez Zapatero, el marido de Sonsoles.

Con Solbes, el PSOE asegura un nuevo color en su paleta ideológica (que no paleta ideología). Así como Zapatero es el blanco (la mente en blanco, la paz universal, la alianza de civilizaciones, el amor fraterno entre todos... siempre que sea fuera de España, claro); Fernández de la Vega es el rosa fucsia (el feminismo radical); Zerolo es el rosa claro (a buen, pocas); Mariano Fernández Bermejo, el marrón (un marrón después de cada declaración); Magdalena Álvarez, el rojo pasión (o el rojo de prohibido el paso, del carmín que mira por encima del hombro, el rojo del sonrojo y de la vergüenza ajena...); Caldera, el celeste de la cesta de ropitas para niños; Narbona es el verdeoscurocasinegro del ecologismo este de ciencia ficción que nos venden ahora estos señores; Elena Salgado, el beige de la ministra pija, la estrella del Vogue... Solbes es el azul: el príncipe azul al que Zapatero quiere explotar para conseguir algo de confianza entre el pueblo fiel. La pena es que después de 65 años de experiencia en la vida Pedro no prefiera olvidar una legislatura en la que tuvo que prostituir sus tablas presupuestarias y hacer juegos de monedas espiando el libre comercio para salir, una vez tras otra, del hoyo económico de una gestión pésima desde el 12-M. Se le pasó el tren de la retirada a tiempo.

lunes, 26 de noviembre de 2007

La mano amiga

Foto: EFE
26 de noviembre de 2007. Seguramente ha habido socialistas con problemas de conciencia este fin de semana. Tenían que ratificar al candidato, y muchos habrán pensado que no poder elegir a otro ha sido una pena. Ellos mismos piensan que a Zapatero le supera la gestión presidencial y que cualquier tiempo pasado en el PSOE fue mejor. Loas a González y a todo el clan de mangantes de guante blanco que campan a sus anchas recuperando el prestigio a marchas forzadas mientras Zapatero hunde bajo sus pies la ideología socialista. Enterrado queda definitivamente Pablo Iglesias entre tangos y bailes de imprudencia y arropado con la bandera de la anarquía de la relatividad de las ideas dispuestas en orden al régimen electoral: siempre pensando a corto plazo cada cuatro años.
Zapatero está inseguro. Se le ve en la cara... y en el pelo... Por eso ha sacado a su Sonsoles del baúl de las coristas y se la lleva a casi todos los actos públicos como si fuera un bastón para apoyar su desnudez. Además, de paso, le da un toque americano a su camapaña acudiendo a los escenarios con la "primera dama", cada vez más a gusto entre flashes y masas como Hillary Clinton o la señora Kischner.
El problema no está en que Zapatero alardee de esposa. Nada más lejos de mi crítica. Mejor unidos hasta la muerte que con rumores de ruptura como pasa demasiadas veces en el bando de la oposición. La cuestión es que usar a Sonsoles para las batallas políticas del presidente tiene demasiadas implicaciones. Es como acentuar la fragilidad del que está sólo por dentro y por fuera, el que necesita una mano amiga para evitar las zancadillas de la vida, de la falta de capacidad, de la oposición y de los que están dentro subiendo a codazos. Es duro, pero más duro es tener un presidente por accidente...

viernes, 23 de noviembre de 2007

El valor social de Rajoy

Foto: EFE
23 de noviembre de 2007. El barómetro del CIS es una encuesta que no habla ex cátedra. Es verdad que es la más rigurosa de las encuestas politizadas, pero, en fin, no seré yo el que descubra América... cocinar los datos, ponerlos bonitos y añadirles el perejil forma parte del trabajo de campo...
Sin embargo, en esta ocasión, creo que entre los resultados del susodicho barómetro y la impresión que percibo del parecer de la sociedad no hay mucha diferencia. Observamos que el PSOE sigue por encima a pesar de la incompetencia probada (el estado de las infraestructuras catalanas y la subida de los precios son dos ejemplos muy clarificadores) y que el PP sigue sin pegar el salto a pesar de todas las oportunidades que le ha brindado el ejecutivo de Zapatero (el intervencionismo económico y moral, sin ir más lejos). Mi sensación es que la parte de la sociedad que tiene espíritu crítico considera que Zapatero lo ha hecho fatal y que no merece una segunda oportunidad. Ven que hemos dado demasiados pasos para atrás en estos cuatro años y que el líder socialista no está preparado para soportar tanta responsabilidad. Sin embargo, parece que el PP de Rajoy no les convence demasiado. Puede que haya muchos que estén dispuestos a votarle, pero con poca ilusión. Es más echar una papeleta azul para que no vuelva a salir el candidato de la lista roja. Echan en falta un posicionamiento más claro en cuestiones como el Estatuto Catalán y una oposición menos cañera y más constructiva. Tal y como lo ha tenido el PP, estos resultados, aunque le ponen más cerca del Gobierno, no son de recibo.
Dicho lo cual, que Rajoy sea el líder político menos valorado, eso no se lo cree nadie. Puede que le falte carisma, que no tenga la chispa de Gallardón, que le falte cintura. Está claro: no es Aznar. Eso debe asumirlo el votante del PP. Pero eso no quiere decir que no genere confianza. Precisamente la imagen del líder popular es de trabajador, honrado, excelente parlamentario, buen padre de familia, político listo, irónico, con capacidad de gobierno y de aportar estabilidad al desguace autonómico español. Esa es la imagen. Supongo que hay cosas que se corresponden con la realidad y otras que no, pero son rasgos que no hacen confiar en Rajoy. En política no es todo carisma. Está visto para sentencia que sólo una sonrisa lela durante cuatro años y dos vídeos de you tube no son suficientes para gestionar un país llamado a ser puntero en Europa y en el mundo.

jueves, 22 de noviembre de 2007

De la Cámara al plató

Foto: EFE
22 de noviembre de 2007. La Academia de TV ha dado sus premios anuales y el gato al agua se lo ha llevado "Cuéntame como pasó" con cinco premios uno detrás del otro. Lo más divertido de estos galardones han sido las nominaciones a los actores del Congreso de los Diputados, una cantera de estrellas cinematográficas acostumbradas a vivir constantemente en el país de los focos.
- Magdalena Álvarez, por "Maleni es nombre de Talgo".
- José Blanco, por "Los lunnis: capítulo especial"
- Joán Tardá, por "Ser, estar, aparentar, cobrar y despotricar".
- Artur Mas, por "En ninguna parte".
- Javier Arenas, por "A caballo y con la copa de fino".
- Bernat Soria, por "El hombre Dolly".
- José Luis Rodríguez Zapatero, por "El don de la oportunidad" (intervención en el programa de élite de Andrés Buenafuente).
- Mariano Fernández Bermejo, por "Juez y parte, la sartén por el mano y la muerte de Montesquieu".
- Alberto Ruiz Gallardón, por "Con calma y con Prisa hacia el final de la escalera".
- Hugo Chávez, por "El eslabón perdido y hallado en la Cumbre".
- Gaspar Llamazares, por "Los últimos estertores".
- Carmen Chacón, por "El ala vacía de La Moncloa".
- Eduardo Zapalana, por "Vivir del cuento".
- Carod Rovira, por "Desconocido en la China".
- Juan Costa, por "Surfer people en Sunset Bulevar".
- Miguel Ángel Moratinos, por "Marruecos, capital, Ceuta y Melilla".

- José Montilla, por "Cerca mía".

- Alfredo Pérez Rubalcaba, por "De profesión, fantasma".


Sin más.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Día Internacional del político hueco

Foto: EFE
21 de noviembre de 2008. Ayer fue el día internacional de la declaración ingeniosa... cuando ingenio tiende a cero.
El primer premio de la jornada es para Joan Tardá. En un alarde de razonamiento metafísico impropio de un independentista con fobia al más allá de la frontera, el diputado de ERC dijo ayer que iba al Congreso "no porque seamos españoles, sino porque estamos españoles". Para rizar sus rizos, después aclaró su cogito filosófico: "supongo que entenderán la diferencia esencial entre el ser y estar, que indica transitoriedad". Ya. Efectivamente, no es lo mismo ser tonto que estar tanto. No es lo mismo ser radical que estar jugueteando con la intolerancia. No es lo mismo ser diputado en el Congreso de los Diputados y cobrar un buen sueldo, que ser independentista también para percibir el sueldo del Estado. No es lo mismo ser un cara que estar por la cara.
El segundo premio no puede más que ser para Alberto Ruiz-Gallardón. Dice que el PP quiere superar la época del talante de Zapatero por una nueva era cargadita de talento. Más allá del juego de palabras -los hay mejores, la verdad- queda claro que el talante del líder socialista ha sido un producto de márketing vacío del que ya sospechábamos. Con respecto al talento del Partido Popular, creo que aún queda mucho terreno para demostrar que van en serio: llevar la iniciativa, cambiar a los de siempre. Ver talento en Zaplana o Arenas es ver oasis.
El tercer premio ha recaído a Artur Mas, el político que se bajaba los pantalones de las ideas para encontrar un hueco en la política catalana. Dice que en el hipotético caso de que el Tribunal Constitucional se pronuncie algún día sobre el Estatuto de Cataluña, habrá que volver a hacer un referéndum para ver si el pueblo está de acuerdo. Según él, la región de los atascos será una nación si así lo piden los ciudadanos. Ecce homo relativis.
Y hay un premio del público para el pesadito de Hugo Chávez. Ayer comentó con ironía cuasi amenazante que pasaría a vuelo rasante por La Zarzuela camino de Portugal. Este no es que esté pasado de vueltas, es que es una vuelta de tuerca a la esquizofrenia diagnosticada tal y como la describe la literatura médica. Esas ínfulas de grandezas, ese empeño por imponerse al ridículo internacional en el que le dejó el Rey de España, ese afán de combatir desde ¡Venezuela! al "imperialismo americano" es sólo un estadío más en la grave enfermedad que padece Tardá.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Capaz de todo

Foto: EFE
19 de noviembre de 2007. Hoy es el día en que Zapatero tendría que presentar su dimisión. Desde luego, si se confirma la noticia de portada que trae hoy El Mundo, es para que el mundo se le echara encima a un presidente de un Gobierno convencido de que la negociación con terroristas es la única ascua que le queda para avivar el fuego de su candidatura. Qué triste negocio este de los políticos que son capaces de llenarse la boca de vacío mientras ponen los cuernos sistemáticamente a todos los fieles votantes.
Todo parecía una intuición de los conspiradores. No era descabellado pensar que Patxi López comía con los demócratas de ETA con el parabién del PNV. Eso no es lo que nos asusta. Lo que de verdad da miedo es que el Gobierno de Zapatero ha demostrado ya demasiadas veces que el PSOE está dispuesto a hacer lo que haga falta por conseguir revalidar su título presidencial. Le hemos visto negociando con los pusilánimes encapuchados y decir que el Gobierno español nunca entraría al juego de los etarras. Le hemos visto pasarse por el Arco del Triunfo lo que luego era "la santa Constitución". Le hemos visto hablando de bonanza económica mientras nos apretábamos el cinturón comprando leche, pan y huevo. Le hemos visto espiar a empresarios, intervenir en OPAs, entronar a los nacionalismos separatistas, enredar hasta el fondo las políticas internacionales... Le hemos visto muchas cosas, pero lo peor es que todos estamos convencidos de que nos queda mucho por ver de aquí a marzo.
Un señor que entierra a los buenos, premia a los malos y homenajea a los mediocres ha perdido el norte y se mueve en el subjetivismo egoísta de las realidades interesadas. Ha escondido la verdad y la confianza detrás de su hipócrita sonrisa porque espera que la objetividad de los hechos sólo se conozca en el juicio final. Sin embargo, al paso de las nuevas tecnologías, lo sabremos antes, y entonces, cada uno estará en el sitio en el que le espera la implacable historia. Allí no hay hueco para las apariencias esquizofrénicas.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Míster equis

Foto: EFE
15 de noviembre de 2007. Hay un ministro que siempre está a la sombra. Y cuando digo siempre, me refiero a siempre que hay problemas gordos. Nunca saldrá en los telediarios cuando ETA rompa una tregua, ni cuando lluevan las pateras sobre las costas españolas. Nunca habrá una rueda de prensa para dar datos negativos sobre el carné por puntos y el leve incremento de los accidentes de tráfico en los últimos meses. Nunca se disfrazará de portavoz del Gobierno cuando haya agujeros negros en las políticas de Interior.
Se trata de un ministro que tiene prestigio entre los suyos, pero que escurre el bulto como Magdalena Álvarez. Sin embargo, él tiene más clase. No le hace falta recurrir al lifting para conseguir un primer plano en las televisiones amigas. Es como un padrino con miles de cartas guardadas en la manga al que parece que demasiada gente le debe cosas.
Es ese tipo de ministros que nunca dan la cara pero que son de los que tira el Gobierno para darle relumbrón a las noticias importantes. Él no necesita rodearse de mujeres con sus hijos en el circo de un plató institucional como hace Caldera. Es de los que pasa de la Z y mantiene una postura perfectamente estudiada de hombre serio y prudente, de político negociador amiguete de Zapalana: un ministro tolerante en la distancias cortas y sembrador de cizaña detrás de los bastidores.
Un ministro con ansias de sucesión. Un tibio de la izquierda radical que encarna el ejecutivo de Zapatero, y a la vez un diplomático del Congreso que le da mil vueltas al dirigente del PSOE como intelectual, como parlamentario y como líder.
Sólo un hombre así, a medio camino entre María Teresa Fernández de la Vega y José Blanco, puede haber salido de la cueva y hacerse el interesante para facilitar la tarea de los medios que quieren hacer sangre en Madrid con la trama de funcionarios corruptos: 16 de más de 20.000. Es el grito silencioso desesperado del que estuvo en contra de la candidatura de Miguel Sebastián y del que todavía cree que el socialismo tiene algo que hacer en la política municipal de la capital. Su reino por destronar ese perfil centrista con el que los medios de comunicación de izquierda encasillan a Gallardón. Él quiere ser Gallardón para la derecha, el interlocutor necesario, el elipsir de la calma: no quiere estar en la lista de los crucificados por la historia que ajusticie al Gobierno más inepto de la democracia española. Y lo conseguirá, no le quepa la menor duda.