jueves, 21 de junio de 2007

Ministerio del Exterior en el Interior

Foto: EFE
21 de junio de 2007. Según ABC, que se reafirma a pesar de la rectificación de Exteriores, el segundo de Moratinos, Bernardino León, ha sido uno de los hombres de Zapatero en las negociaciones del Gobierno español con la banda terrorista ETA. Esta información demuestra que el Ministerio de Exteriores está ejerciendo competencias propias de Interior, regentado por el extinto Rubalcaba y que desatiende las propias de su cartera. Se cree Moratinos que con que le haya guiñado el ojo Condoleezza Rice se le han acabado los problemas de gestión. Si el jefe de Exteriores tiene a su número dos (que suele darle mil vueltas al número uno) trajinando con ETA, ¿quién trabaja por colocar España en el lugar en el que estaba antes del 14 de marzo de 2001 en el panorama internacional? A lo mejor es que para Moratinos solucionar el problema vasco es un asunto "del exterior"...
Con Estados Unidos las cosas siguen como estaban después de los plantones de Zapatero, y Merkel y Sarkozy tienen más confianza en el líder de la oposición que en el Gobierno. Mientras tanto, nos llueven ofertas para firmar acuerdos con países que no son precisamente grandes potencias mundiales. España no se codea con sus iguales porque los diplomáticos están tomando cervezas en Oslo con los hijos de Tenera. Lo peor es que, visto el empeño de Zapatero por consensuar pactos con Batasuna-ETA-PCTV-ANV (han acordado hasta las declaraciones tras la ruptura de la tregua), lo más seguro es que Exteriores siga fuera del plato: haciendo carantoñas a los terroristas para resucitar a cualquier precio esta histórica legislatura...

miércoles, 20 de junio de 2007

Gobierno y desgobierno de sus señorías

Foto: EFE
20 de junio de 2007. No cualquiera vale para gobernar, como se demuestra todos los días en España. Muchos lo intentan pero sólo unos pocos son válidos para una misión tan importante. Gobernar no es mandar, por mucho que nuestros "representantes" se esfuercen por hacernos creer lo contrario. Mandar lo hace cualquiera con un poquito de carácter. Por ejemplo, cuando María Teresa Fernández de la Vega acude los viernes a las ruedas de prensa post Consejo de Ministros y muestra su lado feroz está mandando, lo mismo que cuando Mercedes Cabrera impone Educación para la Ciudadanía, o cuando un partido propone cumplir por obligación la disciplina de voto. Gobernar es un arte que requiere un poco más de preparación.
Un buen gobernante debe saber escuchar (cosa que no hacen sus señorías los diputados del Congreso o de cualquier parlamento regional, donde lo propio es hablar por el móvil, leer el periódico o hablar con los compañeros del grupo mientras suelta su discurso enlatado el diputado del bando contrario). Esperanza Aguirre es un referente en este aspecto: quiere más diálogo durante la presente legislatura entre las fuerzas políticas. Escuchar y dialogar sin tirarse los trastos a la cabeza delante de los medios de comunicación.
El buen gobernante debe tener autoridad: es creíble, es el primero en todo y da ejemplo a su partido y a los ciudadanos. No es lo mismo potestad que autoridad: la potestad te la otorgan los votos, la autoridad se gana a pulso. La honestidad y el espíritu de servicio son dos complementos básicos para el dirigente. Por eso, delimitar radicalmente la vida pública y la intimidad de los políticos ni es fácil ni aconsejable. El buen gobernante debe ser una persona íntegra, un referente de conducta y un brillante profesional. Para estos gobernantes idílicos, las preguntas parlamentarias no son una tontería y llegar puntuales a un pleno no es una responsabilidad exagerada.
Ejercer en los escaños sin tener madera de buen gobernante puede causar daños irreversibles: es como llevar una hormigonera sin saber conducir. No basta con dar bien en televisión o responder con contundencia al adversario. Si no sirve, que tenga la honra de marcharse: es lo mejor para él y para todos.

martes, 19 de junio de 2007

Los chicos del cine ya no lloran

Foto: EFE
19 de junio de 2007. Vaya por delante mi admiración por los cineastas españoles que no politizan su arte.
Se abre el telón. Se ven los leones de la Warner española gritando contra la Guerra de Irak. Pilar Bardem, Pedro Almodóvar, Moncho Armendáriz, Aitana Sánchez Gijón, Álvaro de Luna, etcétera, etcétera, etcétera. Primer plano del Bardem de Mar adentro escupiendo palabras gruesas contra José María Aznar a través del clásico megáfono de las movilizaciones antisistema. Plano detalle de Pedro Almodóvar denunciando un golpe de Estado el día del 11-M. Se abre el plano y aparece esta declaración totalmente fuera del tiesto. Primerísimo primer plano de un cartel negro con letras rojas en el que se lee: "No a la guerra". Música de Ana Belén y Víctor Manuel y fin de la primera escena.
Segunda escena. Zapatero llega al Gobierno y nombra ministra de Cultura a Carmen Calvo. Plano medio de la ministra vestida por Ágatha Ruiz de la Prada. Después de toda una legislatura y con música de fondo del follón de los papeles de Salamanca, un plano cenital muestra la imagen del Congreso de los Diputados discutiendo el polémico anteproyecto de la ley del cine. Primer plano del león de la izquierda del pórtico de la cámara alta. Huelga de cines cerrados. Fundido. Pantalla negra. Voz en off: "Hay motivos para volver a la calle, pero no podemos revelarnos contra la mano que nos da de comer. Sólo la izquierda, la única fuerza intelectual de España, es capaz de hacer progresar a la cultura. Vivimos como reyes con el dinero público y no podemos tirarnos piedras contra nuestro propio tejado". Primer plano de dos sonrisas cómplice, la de Pixi...y Dixi.

lunes, 18 de junio de 2007

La sociedad politizada

Foto: EFE
18 de junio de 2007. Si Raúl lleva la bandera de España para festejar la trigésima liga del Real Madrid resulta que es un facha partidista del nacionalismo español del que hablan los nacionalistas rencorosos procedentes de comunidades autónomas con ansias de separatismo. Se respeta mejor que haya insignias republicanas en el Nou Camp.
Si el PP inunda sus manifestaciones con la roja y gualda, el PSOE interpreta que ha habido una provocación y que el partido de la oposición se quiere hacer con el uso y disfrute del emblema nacional. Cuando hay ikurriñas exclusivistas todo son consentimientos acomplejados.
Si un político da testimonio de su fe, testimonia que es de extrema derecha. Si una juez critica las bodas homosexuales, hay que enterrarla a ella y a todos los homófobos, cuando nadie habla de fobias sino de disparidad de opiniones. Y que a ningún farmacéutico se le ocurra no dispensar píldoras postcoitales múltiples desde sus establecimientos...
El que objeta de Educación para la Ciudadanía, se queda sin título por decreto de Mercedes Cabrera; y el que critica en el Congreso de los Diputados la mala gestión de Zapatero como presidente del Gobierno es un crispador nato. Si el PP no está conforme con el acercamiento a ETA propiciado por los hombres de ZP, ha roto el pacto antiterrorista; sin embargo, si el PSOE habla con ETA desde 2002, sólo estamos jugando a salvar al País Vasco de la lacra del terrorismo...
Si un empresario quiere ser libre, tendrá en su puerta dos hombres del CNI; y si un De Juana requiere vigilancia policial, tendrá la libertad de estar vigilado sólo por su novia. Si la COPE utiliza la libertad de expresión, está insultando y dividiendo las dos Españas; si El País pontifica, las posturas discordantes son versiones conspiratorias...
Así todo. La sociedad politizada en vez de la política socializada. Aquí, el orden de los factores altera considerablemente el producto.

viernes, 15 de junio de 2007

¿Quién sabe dónde?

Foto: EFE
15 de junio de 2007. No sé si se acordarán de aquel que fue ministro del Interior durante aquella tremenda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Recuerdan los anales que se llamaba Alfredo Pérez Rubalcaba, el gran pensador del PSOE de después de la era González, la cara visible del rechazo frontal a las interpretaciones no oficiales del 11-M, el intelectual del partido, la mano derecha, el imprescindible del Gobierno... justo lo contrario que José Blanco.
Rubalcaba, en aquella época, tuvo un papel esencial pero se fue diluyendo progresivamente hasta desaparecer de la vida pública española no se sabe muy bien cómo ni por qué. Cuentan los informadores menos afines a aquel gobierno socialista que Rubalcaba y Zapatero acabaron tirándose los trastos a la cabeza, pero fuera de los micrófonos: el estatuto catalán y las negociaciones con ETA quemaron una sólida relación y rompieron los estrechos lazos que unían a la mano derecha con la mano más izquierdista del socialismo europeo.
Algunos medios apuntaban al autosecuestro. Como ministro del Interior él era el que tenía que dar la cara tras el final de la tregua de ETA o tras los escabrosos episodios protagonizados por el CNI, cuando seguían las pistas del presidente de Endesa en aquel complejo entorno de OPAs hostiles e intervencionismo estatal... Aquellas ausencias demostraron lo que muchos comunicadores se temían: el ministro reposaba el sueño de los justos y descansaba en paz... a pesar de su conciencia...

jueves, 14 de junio de 2007

El 15-J y el pésimo sistema electoral

Foto: EFE
14 de junio de 2007. Celebramos mañana el 30 aniversario del 15-J, el 30 cumpleaños de nuestra democracia, el momento más oportuno de los últimos 30 años para pensar en lo injusto que es nuestro sistema electoral. Hoy todo serán parabienes para Adolfo Suárez, la transición y la fiesta de las urnas, pero la realidad va por otro lado. Después de las elecciones autonómicas del 27 de mayo ha vuelto a quedar de manifiesto que ejercer el derecho al voto puede servir para conseguir objetivos contrarios: votamos mayoritariamente a un partido para que presida un ayuntamiento o una comunidad autonómica y nos encontramos con que al final, los que mandan son los partidos que menor respaldo han logrado en los respectivos comicios. Este sistema no funciona: que gobiernen los que escoge la mayoría se ha convertido en la excepción. Al final, siempre habrá una IU, ERC o Unión Mallorquina que se lleven la perra gorda sin que los ciudadanos le hayan otorgado ese derecho.
Cuando vemos cómo se las gastan los políticos en materia de ingeniería electoral, te planteas qué sentido tiene tu voto. Luego vendrán los expertos para averiguar cuáles son las causas de la subida de los índices de absentismo cuando la cuestión está clara: el ciudadano de pie sabe que los gobiernos no serán lo que digan las urnas sino lo que decida la supervivencia de los políticos.

miércoles, 13 de junio de 2007

La ilusión de un pacto PSOE-PP

Foto: EFE
13 de junio de 2007. Zapatero y Rajoy han hecho un esfuerzo por estar unidos frente a ETA. Los dos han puesto de su parte superando las miles de cosas que les diferencias y dando una imagen de conciliación que necesitamos los ciudadanos españoles, no sólo para derrotar al terrorismo. No sé por qué hay medios que se empeñan en boicotear este primer acercamiento entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición: parece que les sienta mal que haya entendimiento entre los dos grandes partidos de la nación. Es evidente que no hay que ser ingenuo, pero tampoco hace falta que sean profetas del pesimismo porque un apretón de manos entre Zapatero y Rajoy puede ser suficiente para relajar el clima de tensión tras la ruptura de la tregua.
Aunque era lógico que Zapatero se aliara con Rajoy para acabar con ETA, tal y como estaba la situación podría haber pasado cualquier cosa. Ha prevalecido la responsabilidad política sobre los intereses partidistas y tenemos que aplaudirlo porque ni el PSOE ni el PP están utilizando el fin del alto al fuego como una baza electoral pensando en las generales.
El PSOE, como dirían los comentaristas deportivos más redichos, ha sabido leer el partido y lo está demostrando con sus decisiones sobre Navarra para apartar a ANV del Ayuntamiento de Pamplona. Por mucho que les pese a los "medios de derechas", los socialistas también hacen cosas buenas, si no no se entenderían sus mayoría aplastantes en Extremadura o Castilla-La Mancha, con Guillermo Fernández Vara y Barreda, respectivamente, o la subida propiciada por Fernández Aguilar en Canaria, por ejemplo.
Hay que aprovechar el espíritu conciliador de Zapatero y Rajoy para conseguir que las intenciones no se queden en fotos mojadas. Propongo un heptólogo para que ese consenso se consume:
1. Ilegalizar ANV y sacar a sus dirigentes de los ayuntamientos donde han obtenido representación. Cede Zapatero.
2. Que gobiernen las listas más votadas en todas las comunidades autónomas, ayuntamientos y diputaciones provinciales. Ceden Zapatero y Rajoy.
3. Pacto de no agresión entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Ceden Zapatero y Rajoy... y Fernández de la Vega.
4. Que el Gobierno se comprometa a poner todos los medios a su alcance para no dejar respirar a los etarras. Cede Zapatero.
5. Mantener las reuniones entre ambos líderes para seguir acercando posturas y evitar la tensión político-ambiental. Ceden Zapatero y Rajoy.
6. Reforzar la unidad de España para que la bandera sea realmente de todos. Ceden Zapatero, Montilla y Chaves, y Rajoy, en vez de avivar las diferencias, opta por el acercamiento, aunque siga con su recurso ante el Constitucional.
7. Aceptación de lo que la Justicia diga sobre el 11-M. Cede Rajoy.