lunes, 10 de diciembre de 2007

Lunes después de puente

Foto: EFE
10 de diciembre de 2007. Lunes después de puente. Tranquilidad en las gradas. Todavía no hay navajazos en los pasillos del Congreso ni asaltos a las yugulares respectivas. Calma. Tensa clama después de pagar con vidas la Guerra de Irak de Rodríguez Zapatero: el diálogo indiscriminado con ETA.
Lunes después de puente y con las vacaciones de Navidad a la vuelta de la esquina. Las encuestas sobre la mesa y los presupuestos rechazados en el Senado calientan levemente el panorama. De nuevo, los nacionalistas con la sartén por el mango: una imagen gráfica de lo que han sido estos cuatro años de legislatura.
Lunes después de puente. Llegan los primeros crismas y los primeros cohechos en forma de cesta de Navidad. Buenos deseos, felices fiestas, que descanses y disfrutes con tu familia en estos días tan entrañables, que se porten los Reyes Magos y te traigan, hechos realidad, todos tus buenos deseos... (los hay especialmente cursis)... Y una sentencia final: que el 2008 te traiga todo lo mejor para ti y para los tuyos, como si el cambio de página en el calendario fuera sinónimo de un premio gordo en el 3 de 6 de la ONCE...
Pues bien, lo mejor para 2008 es que se acabe cuento antes este infierno de legislatura. Por favor: no más mentiras, no más diputados interesados buscando excusas, disfrazando realidades. No más ETA en nuestras vidas: extinción inmediata ya!. No más recortes en la libertad de los españoles: ni carné por puntos ineficaces, ni libros de educación moral, ni intervencionismos económicos. No más imprudentes en la carrera de San Jerónimo ni tanto trepa sesteando en sus escaños. Que el 2008 te traiga un Gobierno que funcione.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Políticos solos, ciudadanos desolados

Foto: EFE
5 de diciembre de 2007. Los ciudadanos estamos hartos de los políticos esquizofrénicos como ayer quedó patente en la concentración contra ETA celebrada en Madrid. El colmo del ridículo: dos políticos y cuatro gatos. Y encima, uno de ellos era Patxi López, que ni siquiera se atrevió a anunciar su presencia porque seguro que hubiera producido el vacío más existencial.
Los ciudadanos estamos hasta el gorro de peleas de gallos en el Congreso y de profesionales de la política que sólo reaccionan cada cuatro años. Estamos bastante cansaditos de que nuestros representantes sólo nos den problemas, que sean los que tensan la cuerda, los que dividen a España, los que precipitan el decrecimiento económico, los que nos marginan de Europa y del mundo, los que consiguen un suspenso redondo en Educación, los que pretenden hacernos cada vez más tontos. Y hasta aquí hemos llegado. El vacío de ayer fue una higa (*) sonora a todos estos señores encorbatados que se pasan el día calentando el ambiente: personajes tan viles, que son capaces de instrumentalizar hasta lo más sagrado con tal de conseguir dormir el sueño de los justos sobre el frío escay de un escaño del parlamento nacional.
Hartos. Muy hartos. Cansaditos y hasta el moño de un presidente del Gobierno que no es capaz de criticar un atentado de ETA por las calles de la capital. Convoca una concentración y esconde la mano buscando siempre una excusa.
Ya está bien. Ahora que parece que los ciudadanos tenemos la sartén por el mango, a ver si conseguimos despolitizar la sociedad. Sólo así lograremos que cuando haya un atentado de ETA y un joven guardia civil de 23 años se deje la vida a balazos mientras defiende nuestra libertad, volvamos a salir en masa a desbordar las grandes avenidas espontáneamente. No salimos porque los políticos quieran apuntarse un tanto. Salimos porque somos ciudadanos agradecidos. Y además, cuando salimos en riada sobre el asfalto, en el fondo también estamos criticando la gestión política. Posiblemente, antes de marzo, lo demostraremos de nuevo. Si Zapatero se nos fue a Bayona para esquivar los pitidos, que se prepare para los que se le vendrán encima a partir de ahora. Ni el PSOE, ni el PP: la alternativa para lograr la desaparición de los terroristas es una responsabilidad de todos los españoles.
(*) Higa: gesto de asomar el dedo pulgar entre el índice y el corazón con el puño cerrado, señalando a personas despreciables.

martes, 4 de diciembre de 2007

Esquizofrenia

Foto: EFE
4 de diciembre de 2007. Una plaga de esquizofrenia se asienta en La Moncloa. Hoy, los mismos que han encumbrado a los terroristas y los han vuelto a colocar con cuidado en los escaños municipales, los mismos que se han pasado toda la legislatura dependiendo de los caprichos de ETA para marcar las pautas de su gobierno, los mismos que han marginado a los demócratas vascos que se juegan la vida en cada pueblo de esa tierra... Esos mismos que han matado la dignidad del presidente de la AVT y que se han pasado cuatro años haciendo ascos de la bandera de España y de los que la enarbolan con naturalidad cuando les da la real gana. Sí, son los mismos que se sientan con encapuchados y no son capaces ni de llamar por teléfono a Regina Otaola. Los mismos, pero con distintos collares por obra y gracia de la inmediatez de las elecciones generales, saldrán hoy a la calle para protestar con indignación por lo que ellos mismos han consentido con sonrisas cómplices.
Se acercan los comicios y en el PSOE no hay complejos para cambiar de pancarta. Pues bien, lo que los ciudadanos queremos que pongan en sus pancartas es: "Queremos volver al Pacto Antiterrorista", "Ilegalización de ANV y PCTV, ¡ya!", "Garzón, vuelve", "Nos equivocamos", "Por los derechos humanos, la libertad y la dignidad de las víctimas del terrorismo, pero esta vez en serio", "La nación, por encima de los nacionalismos", "La bandera es de todos, cuida tu parte"... Y si de paso incluyen una con "Magadelna, dimisión", mejor que mejor...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Imprudencia fortuita

Foto: EFE
3 de diciembre de 2007. Fortuito: que sucede de pronto y por causalidad.
Rubalcaba se ha peleado con el don de la oportunidad. Al hombre sereno y prudente capaz de ir de diputado por Cádiz sin rechistar, se le está yendo la fuerza por la boca ante el desorden generado en el Ministerio del Interior: siguen creciendo los accidentes de tráfico, se mantiene la lluvia de pateras y aumenta la incertidumbre sobre la situación de ETA y todos los partidos de su cuerda que se sientan con tranquilidad en los escaños municipales. Sin hablar de los índices de violencia contra la mujer que están por las nubes, como los precios.
Hasta entonces, Rubalcaba era el ministro fantasma. Ni una palabra de más, ni una palabra de menos en los momentos de crisis porque el guardián de Interior estaba mudo. Por eso ha llamado la atención su aparición tras el asesinato de este fin de semana para decir que todo ha sido un acontecimiento fortuito.
Fortuito es que Zapatero y su equipo sean el Gobierno de España. Lo demás es todo deliberado, aunque sea involuntariamente. Desde que los hombres de ZP empezaron a firtear con ETA, cualquier desenlace es un homicidio imprudente. Y si se comprueban todas las investigaciones abiertas por la prensa no oficialista, a lo mejor estas muertes pesan más de la cuenta sobre la conciencia de los que deberían ser hombres de Estado.

viernes, 30 de noviembre de 2007

O frío, o caliente

Foto: EFE
30 de noviembre de 2007. Mercedes Aroz y José Bono: dos historias paralelas.
Historia 1. Mercedez Aroz deja la política. No hay tramas urbanísticas ni guateques. No hay tres por cientos ni intereses personales más allá de su cargo como diputada del Partido Socialista Catalán. De raíces marxistas, Aroz fue de las fundadoras del partido que acoge hoy a José Montilla: una rama del socialismos radical que boquea después de rebajarse al nivel de los nacionalismos independentistas más provocadores y agresivos. Un día tras otro, Mercedes Atroz, desde la Comisión de Presupuestos del Parlamento Catalán, defiende los postulados del partido. Aunque parezca un milagro especialmente sensible, los políticos también se caen del caballo. Con toda la clase del mundo, Aroz anuncia que deja el partido porque sus guerras van en contra de las peleas de su conciencia. Prima el sentido común, le saltan las alarmas ante la encendida campaña laicista del Gobierno de Zapatero, da la cara, asume la responsabilidad de sus convicciones, y se va sin hablar mal de nadie. Un portazo a las ideas, pero sin despreciar a las personas. Para ella, ser socialista hoy y ser católica son dos posturas incoherentes.


Historia 2. José Bono vuelve a la política. Después de irse por razones familiares, la familia pierde peso en la vida del ex ministro de Defensa que se engancha a la adrenalina de partidos. Dispuesto a comerse el mundo empezando por Toledo, el único barón que le queda a Zapatero se dispone a empezar la carrera que le encumbrará al escaño más alto del Congreso de los Diputados. El socialista de Osborne, el españolito, el amigo de los obispos, el católico de un Gobierno abiertamente anticlerical y antilaical de los que entierra en las catacumbas las clases de religión y borra los crucifijos de las aulas y de la vida pública. Sin embargo, a pesar del apoyo al aborto, a la eutanasia, a la investigación con células madre embrionarias... Bono sigue ahí, sin moverse de su sitio: a codazos dentro de la conciencia, buscando un margen de entendimiento entre el cristianismo y el socialismo. Entre sotanas y actividades sacrílegas en las iglesias rojas de Madrid con Zerolo de acólito: más perdido que Admunsen en el polo norte.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Un monumento en Correos

Foto: EFE
29 de noviembre de 2007. Magdalena sigue viva por 10 millones de euros. Quizás está sobrevalorada la señora ministra, tanto por el PSOE como por el resto de diputados nacionales que acuden con paciencia en cada sesión del Congreso para escuchar sus altanerías. Suficiente tiene uno con los reality shows como para tener que agantar a su señoría la andaluza chillona. Ya que la reprobación no ha sido posible, deberían permitir en el Congreso que las intervenciones de Álvarez sean por escrito para evitar los desmelenes, las desfachateces y otras desvergüenzas desde el púlpito de la Cámara Baja.
Dice su señoría la ministra de Fomento de la Discordia que las críticas de la oposición (cuando oposición significa la unanimidad del resto de partidos ajenos al suyo) no coinciden con los mensajes que recibe en las miles de cartas de sus admiradores más secretos que nunca. Así que Magdalena Álvarez deja caer que se ha convertido en la patrona de Correos y la empresa pública está a un tris de hacerle un monumento por ser la destinataria de ingentes cantidades de cartas escritas en estos tiempos de despotismo del correo electrónico y del SMS.
Quizás sean cartas para pedirles los mismos favores que al BNG, algo así como cartas a los Reyes Magos: "Querida Reina Magda: Este año me he portado tan bien que ni siquiera me he quejado de los atascos y del caos de los cercanías. A pesar de vivir en Cataluña, he podido resistir la tentación de salir huyendo sin rechistar. Llevo cinco años esperando la llegada del AVE, y sin embargo sigo manteniendo la paciencia. Ya sé que nuestros políticos viven en dimensiones distintas, y aun así mantengo mi fe en la democracia. En fín, ha sido un año duro pero persiste mi ilusión en la prosperidad de esta comunidad autónoma y supongo que este exceso de virtud serán suficientes para que este año me traigas...".

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Escala de grises

Foto: EFE
28 de noviembre de 2007. Seguimos con sinestesias. El Partido Popular también tiene su gama de tendencias y su tabla de pantones porque los partidos políticos han perdido ya la unidad para ensalzar la autonomía del candidato por encima de las ideas, del consenso y de los intereses mayoritarios de los votantes. No me parece ni bien ni mal. Lo malo es que no hubiera voces discordantes y que siguiéramos apostando por ensalzar al político-borrego. El problema es que entre una cosa y otra hay mil tonos de grises: una cosa es discrepar y otra cosa es confundir con ideas que tiran en dirección y sentido contrario. Al final, el principio de Arquímedes se impone: todo cuerpo extraño sumergido en un caldo politizado experimenta un empuje vertical hacia el olvido directamente proporcional al peso de la resistencia del fluido enquistado... y los antisistemas de los partidos acaban siendo los menos valorados por los votantes tradicionales.
Rajoy es, según la opinión pública publicada por el CIS, el candidato más gris. Yo creo que es más un gris azulado. Acebes es el marrón-Bermejo. Gallardón es el blanco-zen, el color de moda entre los progresistas modernos que van cien años por delante del conservador rancio que le vota. Zaplana es el verde cobalto de su corbata, un poco de caparazón de escarabajo pelotero. Arenas es el albero de los toros y los caminitos de las ferias andaluzas, el color de los terratenientes de buena vida: un mix entre el amarillo-manzanilla de su copa y el marrón ocre de sus resultados electorales en la comunidad andaluza. Aguirre es el dorado-freixenet con burbujas y lentejuelas. María San Gil es el rojo de la vida y de la sangre en la memoria de los que conviven a sus anchas en la acera de enfrente. Otaola es el azul del cielo de la dignidad. Juan Costa es el verde-lacoste. Piqué era el amarillo chillón y Aznar el azul oscuro más oscuro desde la Guerra de Irak.
Con todo este percal, Mariano necesita coger un poco de color en estos días previos a su cita con las urnas. No puede ser un político tan neutro porque esa puede ser la gota policromada que consiga una derrota en el segundo intento: la calle es la calle, y un titular de diario gratuito ahora hace más daño que una editorial de relumbrón.