viernes, 13 de julio de 2007

España, de campaña

Foto: EFE
13 de julio de 2007. Después de las elecciones municipales y autonómicas del 27 de mayo empezó la precampaña para las generales de 2008, pero desde el debate del Estado de la Nación hemos entrado de lleno en la antesala de los comicios.
Zapatero ha empezado con los 2.500 euros por niño como medida revolucionaria para incentivar la natalidad y apoyar a la familia, pero mantiene sus innovadoras aportaciones legislativas como la del divorcio exprés. Digamos que se trata de un respaldo a la familia de aquella manera. Después, con los cambios en el Gobierno y el nombramiento de ministros estrellas, ZP ha querido dejar claras sus preferencias de aquí a marzo: pisos para todos los jóvenes; biomedicina borderline, que viste mucho, e intentar atraer a los intelectuales que le han dado la espalda contando con la experiencia de César Antonio Molina. Luego ha lanzado el anzuelo para repescar a Bono: ha entendido que un presidente no puede ir contra la unidad nacional, pero aún le quedan asuntos pendientes como los recursos contra el Estatuto de Cataluña o la inestable situación del País Vasco y el reforzamiento de ETA.
Rajoy también está proponiendo cosas, pero más de peso: reformas económicas trascendentales y el esperado cambio de la ley electoral, al que él mismo se ha negado en varias ocasiones: la última, durante su intervención el programa de TVE Tengo una pregunta para usted. Lo bueno que tienen las propuestas del presidente del Partido Popular es que, además de ser estructurales, no son campaña publicitaria pagada por el Estado.

jueves, 12 de julio de 2007

El patrimonio de Aznar

Foto: EFE
12 de julio de 2007. Prisa intentó demonizar a Aznar por su imprudente error con la Guerra de Irak, y cada vez que sale a la palestra se encarga de lapidarlo para que no queden rastros de una figura imponente. Además, como muchas otras cosas, lo hace sibilinamente: Aznar, siempre que habla, perjudica al Partido Popular.
Los que no son talibanes entienden que entre Zapatero y Aznar existe una distancia astronómica. Se equivocó en el modo de vender nuestra presencia en Irak, igual que se equivocaría Zapatero si nos explicara alguna vez a los españoles porque el ejército está en zonas de guerra como el Líbano o Afganistán.
A Prisa no le gustan los amigos de Aznar. No creo que sea malo tener hilo directo con Bush, Blair, Sarkozy... o del presidente de Endesa. Forma parte de las tareas de presidente y ex presidente del Gobierno, llamado a ser el mejor embajador del país, papel que incumple Zapatero.
Aznar erró con Irak, pero hay muchas cosas en las que imprimió a España madera de líder: esa misma madera que Zapatero se encarga de echar progresivamente al fuego para alejar los fantasmas de las dos legislatura previas. Entre otras cosas, el anterior presidente del Gobierno supo hacerse con un equipo de ministros y consiguieron juntos colocar el país en la élite económica. Lograron ahogar a ETA, reforzaron la seguridad nacional y sacaron una Ley de Educación propia de un país puntero, que no es poco. Y así, promovieron unas cuantas medidas políticas que hicieron de España una buena pretendienta.
Por mucho que le pesa a Prisa, Aznar ocupará un papel relevante en la historia de España. De Zapatero, veremos si los libros de texto no cuentan que despilfarró la herencia malgastándola con malas mujeres hasta situar España en la punta de lanza de la mediocridad.

miércoles, 11 de julio de 2007

Credibilidad para rato

Foto: EFE
11 de junio de 2007. Mariano Rajoy ha decidido aparcar el terrorismo como arma de destrucción masiva contra Zapatero, a pesar de que es una realidad nacional que estamos preocupados con la campaña de verano de ETA. Pero visto que los medios de comunicación decidieron que hablar sobre la banda terrorista en el Congreso era argumento suficiente como para decir que perdió el combate del Estado de la Nación, el líder popular ha hecho públicas medidas económicas muy interesantes para el español de a pie que, además de ser interesantes, son fiables. Se distancia así de su "afán de crispación", secundum Prisa. Si estas propuestas fueran de Pepe Blanco, entenderíamos que es una iniciativa electoralista nacida para morir sepultada entre titulares, pero si lo dice Rajoy, la gente de la calle confía en que se hará realidad en cuanto llegue a la presidencia del Gobierno. Entre otras cosas, porque El País le recordará estas iniciativas desde el mismo momento en el que las urnas hayan apostado por el cambio en Moncloa.
Es curioso, pero la sociología funciona así. Los hombres del Partido Popular son más creíbles, salvo evidentes excepciones. Lo demuestran muy bien personajes como Rodrigo Rato: deja el FMI y empieza la batalla entre las empresas por conseguir incluirlo en la dirección de sus plantillas. Cuando una gran empresa apuesta por un político, lo hace porque genera confianza, eficiencia y buenos resultados económicos. En el caso del PSOE, las cosas van por otros derroteros. Salvo honrosas excepciones, cuando Simancas dejó la presidencia del PSM, cuando Bono dejó de ser ministro de Defensa, cuando Calvo cedió la cartera de Cultura a César Antonio Molina y cuando Trujillo vendió sus minipisos a Carmen Chacón, ninguna empresa se ha lanzado a conquistarlos, al menos que yo sepa.

El "no" de Bono

Foto: EFE
10 de julio de 2007. Después de alguna que otra tímida incursión en televisión y su asistencia, de la mano de Zerolo, al sacrilegio de la "iglesia roja" de Madrid, parece que Bono ha sido tentado para volver a la vida política española. ¡Qué poco dura uno con mono de presencia en las instituciones!
Bono es el referente de esa España pseudocatólica y patriota que se le va de las manos al presidente del Gobierno. Encarna ese sector de ciudadanos partidarios de la unidad del país que destroza el líder de su PSOE de su alma. Traer a Bono a las portadas es otra maniobra brillante del director de márketing de Ferraz. Lo que pasa es que son tantas sus incoherencias que Bono ha perdido prestigio hasta en Castilla-La Mancha. Lo único que le elevaría a los altares del socialismo sería decirle a Zapatero que no, que pasa de ser diputado por Toledo para ocupar la presidencia del Congreso. En el caso de que el presidente del Gobierno recibiera su segunda negativa después de bailarle el agua con la alcaldía de Madrid, entonces, en ese mismo momento, Bono se convertiría en el sucesor natural de Zapatero. Desde Luego, los que han pasado por el Gobierno (Fernández de la Vega, Solbes, Rubalcaba) están muy quemados como para ser candidatos con opciones.

lunes, 9 de julio de 2007

El progre del microscopio

Foto: EFE
9 de julio de 2007. Hoy toman posesión de sus cargos los nuevos ministros de neón, empieza la carrera por intentar dejar impronta en ocho meses. Seguro que Carmen Chacón y César Antonio Molina consiguen dejar huella tanto en Vivienda como en Cultura.
Miedo me da la huella que puede dejar Bernat Soria, aunque con lo lenta que es la aprobación de una norma, creo que nos vamos a salvar por los pelos de ver en el BOE el Real Decreto por el que se regula la técnica de la clonación humana. Una vez pasado el límite de la experimentación con embriones, uno es capaz de superar cualquier impedimento por digno que parezca. ¡Todo por el progreso de la ciencia! En sus primeras comparecencias ha dejado claro que centrará su gestión en el paciente, lo cual significa que se olvidará del médico, cuando todos los expertos destacan que el profesional es el eje del sistema. Estamos en un mal momento para prescindir de los médicos: entre los que se marchan a Portugal e Inglaterra en busca de mejores condiciones laborales y los que se están yendo a Madrid para disfrutar de las mejoras ofrecidas por Esperanza Aguirre, en Extremadura, Castilla-La Mancha o Castilla y León, un médico se ha convertido en un profesional en peligro de extinción.
Si en materia de Recursos Humanos Soria aplica su relativismo científico, podemos comprobar con asombro como se reduce la estabilidad laboral de los médicos españoles, como baja su poder adquisitivo y como cada vez son más los que hacen las maletas porque ser médico en España se ha convertido en una prueba de obstáculos. Dejar la Sanidad en manos de un ministro así es preocupante: el que juega a las casitas con embriones humanos sin problemas de conciencia es capaz de cualquier cosa.

viernes, 6 de julio de 2007

Botes de humo

Foto: EFE. Carmen Calvo, Elena Salgado, Cristina Narbona y María Antonia Trujillo
6 de julio de 2007. Zapatero ha esperado a que corra el agua después del debate del Estado de la Nación, y cuando todos esperábamos que dijera algo sobre las actas de sus reuniones con ETA o nos explicara como se pagarán los 2.500 euros por cada nuevo niño español que ve la luz, nos salta con el nombramiento de ministros estrellas.
Nos quita a la inquisidora Elena Salgado: la mujer que se empeñó en reducir la talla de las hamburguesas, eliminar el vino de la dieta y colgar a los fumadores en las plazas públicas. Mientras se ha centrado en proyectos interesantes pero superficiales exclusivamente orientados a la salud pública, se ha agravado el déficit de médicos en el Sistema Nacional de Salud, la invasión de profesionales extranjeros sin la formación necesaria para ejercer su tarea. Llega con luces de neón Bernat Soria, el ilustre investigador de Elche que introdujo en España la investigación con células madres embrionarias vendiendo la curación milagrosa para los diabéticos. Un auténtico progre del microscopio. ¡Qué sabrá éste de educación médica, de residentes, de recursos humanos, de asistencia sanitaria, de listas de espera...!
El otro fichaje especialmente mediático ha sido el del periodista César Antonio Molina: tres carreras, unas cuantas más que Carmen Calvo. Molina cruzará de acera desde el Instituto Cervantes para asumir la gestión del caos sembrado por la cordobesa.
Carmen Chacón se incorporará también al Gobierno de Zapatero. La amiga de Rubalcaba, muy mejorada en los últimos meses, se hará cargo del Ministerio de Vivienda, el que dirigía una tal Trujillo. Si Chacón no fuera tan radical y populista, daría la sensación de que el cambio puede ser efectivo.
Zapatero ha lanzado un bote de humo a ocho meses de las elecciones generales. Según las directrices del márketing socialista especialista en momentos de crisis, los nuevos nombramientos de ministros estrellas son una prueba evidente de que algo pasa.

jueves, 5 de julio de 2007

Márketing socialista

Foto: EFE
5 de julio de 2007. Dice El Mundo en su edición digital de hoy que Zapatero ganó el debate del Estado de la Nación. No estoy de acuerdo. Primero, porque los debates de este calibre no se ganan ni se pierden. Segundo, porque Rajoy es mucho mejor parlamentario y le da varias vueltas en el manejo de la palabra al presidente del Gobierno: ofrece más ideas de fondo, pensamientos más estructurales. El líder de la oposición es una macropolítico, mientras que Zapatero es un gestor superficial.
Está claro que en estos días Zapatero ha demostrado que sigue vivo, pero un presidente que utiliza tantas artimañas para escapar con vida pone una bomba lapa a la poca confianza que le quedaba después de estos tres años. Al final, es ese extraño márketing socialista que consigue que aunque el sentido común diga que ZP está hundido, la pasión de la voluntad sin inteligencia consiga decir todo lo contrario. Es esa curiosa campaña publicitaria con la que logra que no salgan a la calle los ciudadanos cuando no tendrían otra cosa que hacer si fuera contra un gobierno popular. Esa estrategia comercial que obtiene beneficios a cuentas de la crispación ajena, el que consigue aplausos si el PSOE habla con ETA y la censura radical si el PP habla sobre ETA. La verdad es que lograr vender las motos que venden desde Ferraz no es ninguna tontería. Son especialistas en salir del paso en momentos de crisis y eso se paga bien en los gabinetes de comunicación de las grandes empresas. Esto tiene, por lo menos, un curso de verano.