miércoles, 7 de noviembre de 2007

El Mito de Noara

Foto: EFE
7 de noviembre de 2007. Sevilla. Noviembre y los termómetros siguen de vacaciones. Allí, en un recoveco del mapa, vive Rocío Polvillo, una joven de 17 años que se ha convertido en el paradigma de la madre coraje dispuesta a quedarse en el quirófano por salvar la vida de su pequeña Noara. Y después de la generosidad heroica, vino la compensación con creces y no hizo falta que un bisturí dividiera el hígado de Rocío que era un trozo de corazón disfrazado de verdadero cariño. Llegó un hígado ajeno como pago a su correspondencia.
Entre la joven sevillana y el xenófobo del metro de Barcelona hay más de dos horas y media de atascos en la ciudad condal, quizás la misma diferencia que hay entre una foto del rey en manos de independentistas catalanes y el clamor que se oye aún desde Ceuta y Melilla tras la visita del monarca, y eso que a las ciudades autónomas no les toca ni la mitad de la mitad de la mitad de las inversiones del Estado que se lleva la comunidad tripartita.
A los catalanes independentistas compulsivos les vendría bien aplicarse el mito de Noara. Olvidarse de sí mismos y trabajar por los demás sin esperar nada a cambio, aunque eso suponga perder hegemonía por un tiempo. A la larga, ese empeño generoso revalidaría su liderazgo y le devolvería con intereses la inversión. Lo dice con sabiduría una canción de Jorge Dexler que hace de fondo en los anuncios de la ONCE: "cada uno da lo que recibe. Luego recibe lo que da. Nada se pierde, todo se transforma...".

martes, 6 de noviembre de 2007

Iconoclastia

Foto: EFE
6 de noviembre de 2007. Asesinar la caligrafía para ganar unas elecciones. Qué ruin el que ose a manera tan cruel de homicidio, y qué ruin el que declara al culpable cuando utiliza las letras para colgar del madero a las personas: unas veces con ira y fuego, otras dejándoles morirse de frío ante las páginas heladas de la indiferencia. Así es nuestro Cebrián, la cabeza visible de El País: hoy por la derecha y mañana por la izquierda, con cambios voluntaristas de imagen, con nuevas dosis de centro y con un inusitado interés por hacerse notar en estos últimos y eternos meses de campaña electoral.
Es verdad que Zapatero no respeta ni la lengua, ni los símbolos, ni la patria. Es un iconoclasta: un rebelde sin causa en busca del enredo perdido. Pero lo malo es que quema imágenes de la tradición española con las cerillas de la irracionalidad, a pachas con nuestro popular José Blanco, que en breve sustituirá a la flamenca y el toro de Osborne como icono de una nación retro con ínfulas de grandeza progresista ahogada en la horterada constante y en la zafiedad: es ese país en el que los que pisan fuerte son los que viven en el mundo de las ideas vacías.
Pero en fin, un presidente del Gobierno no debe estar para estas nimiedades... porque así tendrá más fácil no estar ni en un sitio ni en el otro. Él prefiere ahora permanecer en el anonimato sonriente de las cuñas radiofónicas vendiendo humo electoral de promesas cumplidas desde las ondas. Él está más cómodo en las vallas publicitarias utilizando la lengua de los signos para respirar de manera artificial en esta última época. Tiene miedo. Igual que Cebrián. Por mucha imagen de distrofia relacional que escenifiquen, todos sabemos que Zapatero y El País se necesitan por que son los mismos perros con los mismos collares. Deontología gramatical, divino tesoro.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Requiem

Foto: EFE
5 de noviembre de 2007. Puente de todos los santos y de los difuntos. Noviembre, mes de las tumbas engalanadas con flores de colores vivos. Parece una paradoja; pétalos sobre la piedra fría de nuestro familiares y amigos fallecidos para celebrar nuestra pena. Para muchos. días de luto, pero para muchos otros en todo el mundo jornadas de recuerdos y de esperanzas después de un punto y seguido preparados para el punto final.
¿Pensarán los políticos en la muerte? Ya me perdonarán si escojo un tema demasiado tétrico para empezar esta semana. Es el tema de la calle. Noviembre en otoño, y hojas que caen balanceándose, unas tras otra. Y un día, una de esas ramas que caen secas al asfalto del correteo asfixiante, seremos tú y yo. Hemos de reconocer que esta es la única verdad que por mucho que subjetivicen los titulares de la prensa, sus mismas páginas de esquelas no recuerdan los 365 días del año.
Un político español medio está muy cerca de la muerte: la muerte del sentido común, el fallecimiento de la necesaria implicación con el ciudadano de la calle, el óbito de las buenas formas, de la capacidad de diálogo. Para el político común, sin embargo, resucita el ego de pisar más fuerte, de estar por encima, de tener el mando de la situación, de gritar más alto... En definitiva, cuando la política y la voluntad de servicio se divorcian, como vemos cada día que pasa en nuestro querido país, entonces hay que entonar un requiem.
Pero después de la muerte viene la resurrección. También los políticos pueden cambiar las cosas, aunque de entrada nos parezca un imposible metafísico. Más allá de los intereses partidistas y del aburguesamiento que provoca el poder, está esa capacidad de trabajar por los demás sin esperar recibir votos a cambio. Lo decía Platón y lo han dicho, desde entonces, muchos bienpensantes: un buen político tiene que ser una referencia para la sociedad. Aunque los nuestros disten de esa imagen modélica que requerimos todos, siempre hay lugar para la esperanza. Seguro que de este maremagnum de políticas cutres y profesionales políticamente enfermizos despuntan líderes que se atrevan a poner los medios para rechazar la comodidad y devolver a la vida a un sistema democrático en que cada vez creen menos españoles. Está de su mano: o dejan de vivir de las urnas o acabarán en una urna ellos y los sistemas políticos manoseados de occidente.

martes, 30 de octubre de 2007

¿Rendir cuentas?

Foto: EFE
30 de octubre de 2007. El presidente del Gobierno tiene tres medios de comunicación a los que considera especialmente amigos: LaSexta y Público (que son la misma cosa) y La Vanguardia. Luego está El País, que está en época de celos.
En ese diario catalán al que el mismo Zapatero acudió el día en que estrenó su nueva edición (recuérdese el episodio del ascensor), el líder socialista publica hoy una carta titulada "Rendir cuentas": un ejemplo de meaculpismo voluntarista y oportunista con clara intención electoralista. No sé como al presidente y a sus cientos de asesores no se les cae la cara de vergüenza.
Cuando he leído esta mañana el título de la tribuna, estaba esperando encontrarme otra cosa. Hacía tiempo que no escuchaba excusas en boca de Zapatero, y ya que Magdalena Álvarez no está dispuesta a admitir errores que son evidentes, creí por algún momento que sería el jefe del Gobierno español el que bajaría la cabeza y pediría perdón sinceramente, como lo ha hecho Rajoy al reconocer que metió la pata con sus declaraciones sobre el cambio climático. Sin embargo, leer esta carta puede ser más contraproducente que pasar dos horas y medias de atascos para poder entrar en Barcelona. En el fondo, es una mailing electoral disfrazado de sonrisa macabra en un momento en el que la gracia ha desaparecido del seny catalán.
En ese "rendir cuentas", Zapatero ha desaprovechado la ocasión de disculparse por sus desafortunados encontronazos con los ciudadanos de Cataluña: Tendría que haber pedido perdón por haberse hecho amigo íntimo de Carod Rovira, por mimar a los independentistas, por olvidarse de lo importante y martirizar a los hombres de la calle con discursos obsesivos-separatistas con su estatuto. El líder del PSOE tendría que haber utilizado las páginas de La Vanguardia para decir que cesaría a Magadalena y expresar su más sincero pésame por la muerte de la democracia en aquélla comunidad autónoma. En definitiva, Zapatero debería haber conseguido transmitir con esta carta su deseo de enmendar la catástrofe, no tanto por los socavones del AVE como por el hundimiento de una región que era boyante, que era la moderna ciudad española abierta a Europa y al mundo, y que ahora se ha empequeñecido por culpa de los que han pretendido recortar la capacidad de Cataluña enmarcándola en los límites cutres, pobres y pusilánimes de ese nacionalismo radical que ciega.

lunes, 29 de octubre de 2007

Las asignaturas pendientes de Rajoy

Foto: EFE
29 de octubre de 2007. Mariano Rajoy y Fernando Alonso han sido agasajados con confeti este fin de semana, y eso que ninguno de los dos son líderes en sus respectivas carreras. Uno quedó segundo hace cuatro años pero cada vez está más cerca de llegar a la Moncloa, y el piloto asturiano, aunque acelera bastante, se ha encontrado este año con demasiadas zancadillas en su propio equipo como para llegar a lo más alto del podio. Rajoy y Alonso son personajes complementarios con vidas paralelas que deberían retroalimentarse para optar al título.
El sucesor de Aznar tiene unas cuántas asignaturas pendientes para revalidar su liderazgo.
Rajoy necesita despojarse de algunas rémoras que le acompañan desde hace bastante tiempo, como Zaplana, que debería pagar todas las imprudencias de su trayectoria político-económica con un cese en toda regla después de plantear la recusación de los tres miembros del Tribunal Constitucional. Que le quede claro a los hombres del PP que en la derecha no habrá Ley del Talión: ojo por ojo, despecho popular por abuso socialista
El jefe de la oposición necesita también aprender de Alonso eso del dardo en la palabra: claridad, pese a su sangre gallega, para decir las cosas sin rodeos que aguan la calidad de su mensaje, aunque eso le lleve a tener más enemigos, como los tiene el piloto de ¿McLaren? Me gustaría oírle a Mariano durante sus mítines de la campaña qué piensa hacer, si gana las elecciones generales, con Educación para la Ciudadanía, los "matrimonios" homosexuales, la Ley de Memoria Histórica, los estatutos de autonomía... Me gustaría saber en qué quedarán sus quejas por la ineficacia de la lucha contra la violencia doméstica o los programas de prevención de accidentes de tráfico. Es más, me encantaría saber cuáles serán sus planes económicos para rellenar la despensa, sus retos en materia de infraestructuras, qué medidas baraja para rebajar la cesta de la compra...
Estoy convencido que si la campaña se centra en ambas cuestiones el líder popular arrasará en el circuito español en marzo. En el fondo, estos días previos a las elecciones serán la prueba del algodón sobre si la oposición del PP ha sido una pose o una cuestión de convicciones.

viernes, 26 de octubre de 2007

Verde oscuro casi negro

Foto: EFE
26 de octubre de 2007. El ecologismo es bueno, bonito, barato, rentable y necesario. Después está el ecologismo radical que es oportunista, cansino, separatista y exagerado. Estos son los dos bandos del área verde y a ellos se adscriben ahora los partidos a los que les ha dado por entronar el cambio climático como paradigma de lo políticamente correcto.
Es importante respetar el medio ambiente, pero entenderán que antes que mimar a una planta es necesario cuidar a las personas. Por eso me parece una incoherencia enfermiza que Zapatero levante la bandera de Al Gore mientras consiente que en el País Vasco no se respeten los derechos humanos. El presidente del Gobierno prefiere el insecticida a los mecanismos de derecho oportunos para exterminar a Batasuna del mapa político nacional y reducir a pavesas a todos esos intolerantes que aman tanto a las piedras, los vegetales y los animales que no tienen hueco en el corazón para comprender a las personas más allá de su raza, sexo, condición o religión.
El ecologismo radical del PSOE en tiempo de campaña es un juego. Ahora, vamos a hablar del reciclaje, del clima y del ozono. Mañana a ver por dónde nos da el aire. Es, por enésima vez, ese afán de Zapatero de huir de los compromisos reales y tangibles que requiere la sociedad para abstraerse del mundo a caballo entre sus alianza de civilizaciones y su defensa de los postulados del Nobel de la Paz. Por todo esto y por la falsedad en las formas, es fácil darse cuenta de que el electoralismo verde de Ferraz es más efímero que Magdalena Álvarez o Mariano Fernández Bermejo en los planes de Gobierno de la próxima legislatura.
Yo entiendo a Rajoy y a su primo. Natural como la vida misma, sin maquillar lo que piensa. Él está con la ecología, con el clima y con las civilizaciones pero sin bombas adosadas al cuerpo dispuestas a estallar contra los disidentes. Fueron declaraciones a destiempo, pero también fueron palabras sencillas para explicar que su filosofía medioambiental será ordenada: primero el hombre y después el resto de seres vivos. Esta cercanía es más honrada que un vídeo de salón.

jueves, 25 de octubre de 2007

Zapatero, legislador

Foto: EFE
25 de octubre de 2007. Dice Zapatero que ha escrito de su puño y letra el preámbulo de la Ley de Memoria Histórica, y figúrense si le falta credibilidad, que ni siquiera los más incondicionales de Ferraz apuestan por tal autoría. Es muy triste, pero la realidad es lo más positivo: nadie se cree que el presidente del Gobierno español haya escrito un texto de tal calibre porque entienden que el dirigente socialista no alcanza, digámoslo con rodeos, el nivel intelectual deseable para componer un documento legislativo de estas características. Todo el mundo se ha hecho a la idea de que Zapatero es más de vídeos de usar y tirar.
Sin embargo, hay otro porcentaje interesante de españoles que considera posible que la pluma del presidente haya sido la culpable de introducir la ley menos oportuna de la legislatura, entendiendo que la legislatura ha sido inoportuna en sí misma. Ni por su dotes de escritor ni por su afán intervencionista. Hay españoles que creen que el preámbulo es obra maestra de Zapatero porque cada una de sus letras y de sus líneas son alcohol que escuece sobre heridas enterradas en las conciencias que sólo puede despertar un masoquista macabro disfrazado de resentimiento: lo propio de un señor obsesionado con curar el pasado mirando sólo las páginas amarillentas de las historias más tristes. Pero en fin, si la intención es sufrir por sufrir enfangados en este extraño progreso, entiendo que Zapatero escuche a los que quieren revancha, aunque me gustaría que escuchara también a los que piden una rebajita en la cesta de la compra, que terminen los problemas con los cercanías de Cataluña, que cese el despilfarro del superávit, que se retire Educación para la Ciudadanía, que la renovación del Constitucional no se politice, que se margine a ETA, que se ilegalice ANV, que se pongan las banderas en los ayuntamientos...

En fin, que tenemos un presidente del Gobierno haciendo leyes y un ministro de Justicia jugando a ser fiscal, por si había alguna duda sobre la separación de poderes... y mientras, la casa sin barrer...