jueves, 14 de junio de 2007

El 15-J y el pésimo sistema electoral

Foto: EFE
14 de junio de 2007. Celebramos mañana el 30 aniversario del 15-J, el 30 cumpleaños de nuestra democracia, el momento más oportuno de los últimos 30 años para pensar en lo injusto que es nuestro sistema electoral. Hoy todo serán parabienes para Adolfo Suárez, la transición y la fiesta de las urnas, pero la realidad va por otro lado. Después de las elecciones autonómicas del 27 de mayo ha vuelto a quedar de manifiesto que ejercer el derecho al voto puede servir para conseguir objetivos contrarios: votamos mayoritariamente a un partido para que presida un ayuntamiento o una comunidad autonómica y nos encontramos con que al final, los que mandan son los partidos que menor respaldo han logrado en los respectivos comicios. Este sistema no funciona: que gobiernen los que escoge la mayoría se ha convertido en la excepción. Al final, siempre habrá una IU, ERC o Unión Mallorquina que se lleven la perra gorda sin que los ciudadanos le hayan otorgado ese derecho.
Cuando vemos cómo se las gastan los políticos en materia de ingeniería electoral, te planteas qué sentido tiene tu voto. Luego vendrán los expertos para averiguar cuáles son las causas de la subida de los índices de absentismo cuando la cuestión está clara: el ciudadano de pie sabe que los gobiernos no serán lo que digan las urnas sino lo que decida la supervivencia de los políticos.

miércoles, 13 de junio de 2007

La ilusión de un pacto PSOE-PP

Foto: EFE
13 de junio de 2007. Zapatero y Rajoy han hecho un esfuerzo por estar unidos frente a ETA. Los dos han puesto de su parte superando las miles de cosas que les diferencias y dando una imagen de conciliación que necesitamos los ciudadanos españoles, no sólo para derrotar al terrorismo. No sé por qué hay medios que se empeñan en boicotear este primer acercamiento entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición: parece que les sienta mal que haya entendimiento entre los dos grandes partidos de la nación. Es evidente que no hay que ser ingenuo, pero tampoco hace falta que sean profetas del pesimismo porque un apretón de manos entre Zapatero y Rajoy puede ser suficiente para relajar el clima de tensión tras la ruptura de la tregua.
Aunque era lógico que Zapatero se aliara con Rajoy para acabar con ETA, tal y como estaba la situación podría haber pasado cualquier cosa. Ha prevalecido la responsabilidad política sobre los intereses partidistas y tenemos que aplaudirlo porque ni el PSOE ni el PP están utilizando el fin del alto al fuego como una baza electoral pensando en las generales.
El PSOE, como dirían los comentaristas deportivos más redichos, ha sabido leer el partido y lo está demostrando con sus decisiones sobre Navarra para apartar a ANV del Ayuntamiento de Pamplona. Por mucho que les pese a los "medios de derechas", los socialistas también hacen cosas buenas, si no no se entenderían sus mayoría aplastantes en Extremadura o Castilla-La Mancha, con Guillermo Fernández Vara y Barreda, respectivamente, o la subida propiciada por Fernández Aguilar en Canaria, por ejemplo.
Hay que aprovechar el espíritu conciliador de Zapatero y Rajoy para conseguir que las intenciones no se queden en fotos mojadas. Propongo un heptólogo para que ese consenso se consume:
1. Ilegalizar ANV y sacar a sus dirigentes de los ayuntamientos donde han obtenido representación. Cede Zapatero.
2. Que gobiernen las listas más votadas en todas las comunidades autónomas, ayuntamientos y diputaciones provinciales. Ceden Zapatero y Rajoy.
3. Pacto de no agresión entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Ceden Zapatero y Rajoy... y Fernández de la Vega.
4. Que el Gobierno se comprometa a poner todos los medios a su alcance para no dejar respirar a los etarras. Cede Zapatero.
5. Mantener las reuniones entre ambos líderes para seguir acercando posturas y evitar la tensión político-ambiental. Ceden Zapatero y Rajoy.
6. Reforzar la unidad de España para que la bandera sea realmente de todos. Ceden Zapatero, Montilla y Chaves, y Rajoy, en vez de avivar las diferencias, opta por el acercamiento, aunque siga con su recurso ante el Constitucional.
7. Aceptación de lo que la Justicia diga sobre el 11-M. Cede Rajoy.

martes, 12 de junio de 2007

Andalucía: Misión imposible para el PP

Foto: EFE
12 de junio de 2007. Manuel Chaves va a por su quinta legislatura como presidente de la Junta de Andalucía. Desde que en 1990 llegó al feudo por excelencia del PSOE no hay nadie capaz de moverle de su sitio. En estos 17 años el líder socialista ha conseguido instaurar un modo de vida en la comunidad andaluza con el que es imposible la alternancia política, a pesar de ser una opción tan saludable. Otros hablan de régimen.
Pero el problema de Andalucía no es Chaves, a pesar de que en estos lustros como cabeza visible del gobierno regional no ha hecho que el sur prospere y Andalucía siga estando abajo en todos los ránkines… menos en los del paro. Decía que el problema no es que el último barón del socialismo de Felipe González campe a sus anchas por las tierras andaluzas: el verdadero problema de Andalucía es que el Partido Popular nunca ha confiado en ella.
Para la dirección nacional del PP, Andalucía ha sido siempre un campo minado, una conquista imposible, un quiste en sus intenciones electorales. Ni siquiera ser la fuerza más votada en todas las capitales de provincia, como ha ocurrido en las últimas elecciones autonómicas, es un aliciente para que Rajoy (antes fue Aznar) se implique en el reto de conseguir que el PP llegue a la sede del Palacio de San Telmo: lo demuestra claramente que el candidato vuelva a ser Javier Arenas. Ni él ni Teófila Martínez tienen nada que hacer contra ese hombre del que González decía que “es una persona buena que tiene la suerte de que se le note en la cara”.
En Andalucía hace falta un antídoto revulsivo que podría ser el PP, pero antes de aplicarlo hay que pensar. Meter cabeza también en el sur. Además, invertir en una de las regiones más pobladas de España es pan para hoy y pan para mañana.

lunes, 11 de junio de 2007

La dama de bronce

Foto: EFE
11 de junio de 2007. María Teresa Fernández de la Vega es la dama de bronce, una mujer hecha a sí misma a modo de aleación de cobre y estaño. Ella representa el cobre de la cintura política, del saber estar por encima del resto de los miembros del Gobierno y de la prudencia, siempre entendida desde el punto de vista humano porque la vicepresidenta es tan laicista que oye hablar de una virtud y le da un alipori.
Pero Teresa, el cuerpo de Zapatero, contiene también una buena dosis de estaño: es la portavoz amarga de un Gobierno en crisis desde su constitución, la sembradora de la cizaña entre el presidente y el líder de la oposición y la ejecutora número uno de este nuevo totalitarismo socialista de principios del siglo XXI.
- ¿Totalitarismo? ¿Se ha pasado usted un par de pueblos?
- Si no es totalitarismo interpretar las leyes al gusto de los que ostentan el poder…
- Los de derechas siempre estáis criticando por sistema al PSOE, aunque no haya motivos.
- Perdone que le diga pero, además de que en el PSOE de hoy siempre habrá motivos para la crítica, en el caso de la señora vicepresidenta el totalitarismo es casi una forma de ser.
- ¿Tiene pruebas?
- Quizás se conforme con ésta: dice Fernández de la Vega que “el cumplimiento de la ley no admite excepciones”… al menos para los que objetan de Educación para la Ciudadanía, una asignatura confeccionada para adoctrinar a los niños españoles en el pensamiento único oficial. En este caso, la ley se cumple “porque lo digo yo”, mientras que en otras ocasiones –como hemos visto que ha pasado con De Juana y Otegui- las cosas eran de otra manera… En el fondo, Fernández de la Vega piensa que “la ley soy yo”, ¡si eso no es totalitarismo… encubierto!
- Bueno, bueno... hay matices...

viernes, 8 de junio de 2007

Zapatero I El Relativista

Foto: EFE
8 de junio de 2007. Dice Zapatero que está orgulloso de todo lo que ha hecho para conseguir la paz en el País Vasco: se cree que es suficiente con intentarlo. Estas cosas, o se miden con prudencia y salen bien, o pasa lo que pasa: comandos reactivados, ETA en los consistorios y amenazas de muerte, otra vez. No hay motivos para sentirse orgulloso. Además, Zapatero nos ha engañado a todos.
Recordemos por un momento los asaltos a las sedes del Partido Popular el día antes de las elecciones generales de 2004: todo el mundo quería saber la verdad sobre el 11-M porque tanto el PSOE como la SER, tal para cual, se habían encargado de convencer al pueblo de que Aznar era un mentiroso. Zapatero está mintiendo mucho desde el final de la tregua y ahora Prisa no denuncia nada. Dice que se ha roto "el proceso" porque los terroristas pedían objetivos políticos. Entonces, ¿por qué ha sido ETA la que ha pegado el hachazo? Si las cosas fueran como las cuenta el presidente, debería haber sido él el que terminara con la tregua. Sin embargo, por su parte, iniciativa cero. Más. Zapatero dice que no puede pedir la ilegalización de ANV porque "es un partido legal". No, es legal... porque él y Conde Pumpido quieren. Zapatero nos ha mentido también con otras armas más sibilinas, la relativización de la ley: ayer no tenía sentido que De Juana y Otegui estuvieran en la cárcel y podían pasearse a sus anchas por sus respectivos pueblos. Hoy, todo lo contrario, y las leyes son las mismas.
Zapatero ha mentido a las víctimas y ahora las ha dejado en la cuneta. Lo más triste que puede hacer ahora, tanto él como Rajoy y el resto de dirigentes políticos, es ver el fin de la tregua con una urna sobre los hombros: ¿cómo puedo manejar esta crisis para sacar el máximo rédito electoral? Eso sería como para castigar a los dos partidos con el ostracismo parlamentario. En este sentido, el PP tiene que entender que su política terrorista no es la clave para conseguir estar en La Moncloa, ya está claro que la intención del partido de la oposición es derrotar a los terroristas con las armas del Estado de Derecho. Si Rajoy quiere asegurarse el puesto, que se dedique a pelear contra el estatuto catalán que es lo más grave que le ha pasado a España en los últimos años, pero que no entre en el juego de meter a ETA en el debate nacional porque le puede salir el tiro por la culata.

jueves, 7 de junio de 2007

Los mártires de Euskadi


7 de junio de 2007. Un aplauso para los señores y señoras que tomarán posesión como alcaldes de partidos democráticos en ayuntamientos del País Vasco donde sólo huele a batasuno, donde se juegan la vida por representar al pueblo que los ha elegido. Para ellos, no así para otros del PNV o de socialistas afines al "proceso de paz" como Patxi López, ser alcaldes de su pueblo es entrar en el infierno por la Puerta del Príncipe: vivir pegados a un guardaespaldas, perder la libertad progresivamente y estar condenado para siempre con la pistola detrás de la oreja. Mientras tanto, el resto de compañeros políticos hacen oídos sordos, el silencio que los hace cómplices.
Un aplauso para los verdaderos comprometidos con la política: los más honrados, los que sólo se mueven por servir a la sociedad, porque lo demás lo pierden o lo han perdido casi todo. Gente normal con dosis impropias de coraje: María San Gil, Rosa Díez, Nicolás Redondo, Jaime Mayor Oreja... y otros muchos anónimos que trabajan cada día por conseguir que el orden y la cordura vuelva a las tierras vascas. Mención especial, si es que se pueden hacer distinciones en este enrarecido clima político, para Regina Otaola, la alcaldesa de Lizarza: la mano que mece la cuna de los extremistas de ANV... como para salir huyendo. Estos son los vascos y las vascas que quieren lo mejor para los vascos y las vascas. Los demás lo único que hacen es vaciar el aire, imponer criterios, renegar de la democracia por la vía de los hechos. Otros son sencillamente unos hipócritas.
Un aplauso para ellos y un tirón de orejas para los que, teniendo responsabilidades, no se mojan. Por ejemplo, Rodríguez Zapatero, Pepe Blanco... y Rubalcaba, que por mucho que esté quemado con el presidente no se atreve a decir que esta boca es mía a pesar de ser el ministro de Interior. El infierno que viven muchos en el País Vasco se ha construido a base de muchos ojos que apartan la vista.

miércoles, 6 de junio de 2007

Renovarse o morir

Foto: EFE
6 de junio de 2007. Pasemos la página de Zapatero y pensemos en el futuro. Supongamos que todo vuelve a su cauce y se restituye el equilibrio nacional más o menos reinante antes del 11M y gana las elecciones generales del año que viene Mariano Rajoy. El PP sucumbió en 2004 no sólo por la Guerra de Irak o el Prestige. La mayoría absoluta de Aznar le sirvió para seguir construyendo un país como Dios manda pero fue la excusa perfecta para convertirse en un partido tibio, la plataforma ideal para quedar bien con todo el mundo, incluso con Prisa, que cavó la fosa del presidente popular entre el 11 y el 14 de marzo de aquel terrible año. Pensaría Aznar que Polanco iba a cambiar su fanatismo anti-todo-lo-que-no-sea-progre...
Si el PP quiere ser una alternativa consistente tiene que regenerar la flora intestinal del partido. El proyecto 2008-2012 de Rajoy debería ser la ocasión para abandonar el lastre de la derecha política: sentar la cabeza, remarcar sus ideas madres y dar esquinazo a los que se meten en política para ganar dinero sin ser los mejores candidatos para darle la vuelta a la tortilla española. Eso significaría reciclar las estructuras y repensar las cosas para contar con gente nueva, independientes con peso. En el PP hay mucho cadáver que debería abandonar el barco por el bien de la causa, como Javier Arenas, que no conseguirá nada nuevo en las autonómica andaluzas del año que viene; José Piqué, paradigma del "no ser profeta en su tierra"; Eduardo Zaplana, ausente durante la campaña electoral, recluido en la portavocía del Congreso de los Diputados y relegado a un sexto plano después de las arrolladoras victorias de Camps y Barberá. Acebes también está en el límite: es una buena persona, que no es poco, y creo que se ha dejado la vida como ministro y como mano derecha de Rajoy en estos años de oposición, pero ya no es imprescindible... El PP necesita el tiró de gente como María San Gil, Esperanza Aguirre o el propio Camps. Gente de la casa, cosecha propia, muy capaces y sin intereses personales de por medio. Luego está Gallardón, que marcará la pauta pero como punto y aparte.
Pretender llegar a La Moncloa de la mano de Elorriaga, Trillo, Acebes y Pastor sería un riesgo innecesario para Rajoy y para todos los que están deseando que se acabe pronto esta prueba. Renovar la cúpula, como ha hecho Sarkozy, sería dejar de estar ni frío ni caliente, tener criterio para avanzar.