viernes, 8 de junio de 2007

Zapatero I El Relativista

Foto: EFE
8 de junio de 2007. Dice Zapatero que está orgulloso de todo lo que ha hecho para conseguir la paz en el País Vasco: se cree que es suficiente con intentarlo. Estas cosas, o se miden con prudencia y salen bien, o pasa lo que pasa: comandos reactivados, ETA en los consistorios y amenazas de muerte, otra vez. No hay motivos para sentirse orgulloso. Además, Zapatero nos ha engañado a todos.
Recordemos por un momento los asaltos a las sedes del Partido Popular el día antes de las elecciones generales de 2004: todo el mundo quería saber la verdad sobre el 11-M porque tanto el PSOE como la SER, tal para cual, se habían encargado de convencer al pueblo de que Aznar era un mentiroso. Zapatero está mintiendo mucho desde el final de la tregua y ahora Prisa no denuncia nada. Dice que se ha roto "el proceso" porque los terroristas pedían objetivos políticos. Entonces, ¿por qué ha sido ETA la que ha pegado el hachazo? Si las cosas fueran como las cuenta el presidente, debería haber sido él el que terminara con la tregua. Sin embargo, por su parte, iniciativa cero. Más. Zapatero dice que no puede pedir la ilegalización de ANV porque "es un partido legal". No, es legal... porque él y Conde Pumpido quieren. Zapatero nos ha mentido también con otras armas más sibilinas, la relativización de la ley: ayer no tenía sentido que De Juana y Otegui estuvieran en la cárcel y podían pasearse a sus anchas por sus respectivos pueblos. Hoy, todo lo contrario, y las leyes son las mismas.
Zapatero ha mentido a las víctimas y ahora las ha dejado en la cuneta. Lo más triste que puede hacer ahora, tanto él como Rajoy y el resto de dirigentes políticos, es ver el fin de la tregua con una urna sobre los hombros: ¿cómo puedo manejar esta crisis para sacar el máximo rédito electoral? Eso sería como para castigar a los dos partidos con el ostracismo parlamentario. En este sentido, el PP tiene que entender que su política terrorista no es la clave para conseguir estar en La Moncloa, ya está claro que la intención del partido de la oposición es derrotar a los terroristas con las armas del Estado de Derecho. Si Rajoy quiere asegurarse el puesto, que se dedique a pelear contra el estatuto catalán que es lo más grave que le ha pasado a España en los últimos años, pero que no entre en el juego de meter a ETA en el debate nacional porque le puede salir el tiro por la culata.

jueves, 7 de junio de 2007

Los mártires de Euskadi


7 de junio de 2007. Un aplauso para los señores y señoras que tomarán posesión como alcaldes de partidos democráticos en ayuntamientos del País Vasco donde sólo huele a batasuno, donde se juegan la vida por representar al pueblo que los ha elegido. Para ellos, no así para otros del PNV o de socialistas afines al "proceso de paz" como Patxi López, ser alcaldes de su pueblo es entrar en el infierno por la Puerta del Príncipe: vivir pegados a un guardaespaldas, perder la libertad progresivamente y estar condenado para siempre con la pistola detrás de la oreja. Mientras tanto, el resto de compañeros políticos hacen oídos sordos, el silencio que los hace cómplices.
Un aplauso para los verdaderos comprometidos con la política: los más honrados, los que sólo se mueven por servir a la sociedad, porque lo demás lo pierden o lo han perdido casi todo. Gente normal con dosis impropias de coraje: María San Gil, Rosa Díez, Nicolás Redondo, Jaime Mayor Oreja... y otros muchos anónimos que trabajan cada día por conseguir que el orden y la cordura vuelva a las tierras vascas. Mención especial, si es que se pueden hacer distinciones en este enrarecido clima político, para Regina Otaola, la alcaldesa de Lizarza: la mano que mece la cuna de los extremistas de ANV... como para salir huyendo. Estos son los vascos y las vascas que quieren lo mejor para los vascos y las vascas. Los demás lo único que hacen es vaciar el aire, imponer criterios, renegar de la democracia por la vía de los hechos. Otros son sencillamente unos hipócritas.
Un aplauso para ellos y un tirón de orejas para los que, teniendo responsabilidades, no se mojan. Por ejemplo, Rodríguez Zapatero, Pepe Blanco... y Rubalcaba, que por mucho que esté quemado con el presidente no se atreve a decir que esta boca es mía a pesar de ser el ministro de Interior. El infierno que viven muchos en el País Vasco se ha construido a base de muchos ojos que apartan la vista.

miércoles, 6 de junio de 2007

Renovarse o morir

Foto: EFE
6 de junio de 2007. Pasemos la página de Zapatero y pensemos en el futuro. Supongamos que todo vuelve a su cauce y se restituye el equilibrio nacional más o menos reinante antes del 11M y gana las elecciones generales del año que viene Mariano Rajoy. El PP sucumbió en 2004 no sólo por la Guerra de Irak o el Prestige. La mayoría absoluta de Aznar le sirvió para seguir construyendo un país como Dios manda pero fue la excusa perfecta para convertirse en un partido tibio, la plataforma ideal para quedar bien con todo el mundo, incluso con Prisa, que cavó la fosa del presidente popular entre el 11 y el 14 de marzo de aquel terrible año. Pensaría Aznar que Polanco iba a cambiar su fanatismo anti-todo-lo-que-no-sea-progre...
Si el PP quiere ser una alternativa consistente tiene que regenerar la flora intestinal del partido. El proyecto 2008-2012 de Rajoy debería ser la ocasión para abandonar el lastre de la derecha política: sentar la cabeza, remarcar sus ideas madres y dar esquinazo a los que se meten en política para ganar dinero sin ser los mejores candidatos para darle la vuelta a la tortilla española. Eso significaría reciclar las estructuras y repensar las cosas para contar con gente nueva, independientes con peso. En el PP hay mucho cadáver que debería abandonar el barco por el bien de la causa, como Javier Arenas, que no conseguirá nada nuevo en las autonómica andaluzas del año que viene; José Piqué, paradigma del "no ser profeta en su tierra"; Eduardo Zaplana, ausente durante la campaña electoral, recluido en la portavocía del Congreso de los Diputados y relegado a un sexto plano después de las arrolladoras victorias de Camps y Barberá. Acebes también está en el límite: es una buena persona, que no es poco, y creo que se ha dejado la vida como ministro y como mano derecha de Rajoy en estos años de oposición, pero ya no es imprescindible... El PP necesita el tiró de gente como María San Gil, Esperanza Aguirre o el propio Camps. Gente de la casa, cosecha propia, muy capaces y sin intereses personales de por medio. Luego está Gallardón, que marcará la pauta pero como punto y aparte.
Pretender llegar a La Moncloa de la mano de Elorriaga, Trillo, Acebes y Pastor sería un riesgo innecesario para Rajoy y para todos los que están deseando que se acabe pronto esta prueba. Renovar la cúpula, como ha hecho Sarkozy, sería dejar de estar ni frío ni caliente, tener criterio para avanzar.

martes, 5 de junio de 2007

El que siembra vientos...

Foto: EFE
5 de junio de 2007. Hoy uno de los editoriales de El País pide la cabeza de Pepe Blanco como máximo responsable del batacazo electoral del PSOE en Madrid, como si la culpa de la crisis no fuera de Zapatero, aunque se entiende que llevar a Blanco a la horca de la marginación política, donde han perdido la vida Sebastián y Simancas después de las elecciones, es más fácil que tirarle un dardo en el ojo a ZP, al que le crecen los enanos. De pronto, casi por arte de magia y una semana después de los comicios, ETA ha roto el alto al fuego. Los medios de comunicación llenan sus ediciones digitales de especiales sobre el asunto, como si esta actitud no fuera la propia de un grupo terrorista, ¿esperábamos acaso otra cosa? La actitud imporpia e inmoral ha sido la del PSOE que se ha pasado toda esta tistre legislatura haciendo el boca a boca a los guerrilleros de Otegui, Batasuna y ANV, a pesar de los pesares de la T-4 y de las cartas de extorsión.

ZP le dio la mano a ETA y ahora los terroristas le han cogido del cuello. Aznar fue un cabezón porque no quería oír el pueblo con lo de la Guerra de Irak y Zapatero ha tropezado con la misma piedra: "confiad en mí que voy a salvaros de lo mala que es la humanidad. Yo me siento con ellos, me tomo un café y negociaremos hasta llegar a acuerdos que nos contenten a las dos partes"... Insensatos, ¿cómo se puede perder un segundo de tiempo prestando atención a terroristas asesinos sin complejos?... ¡sobre todo cuando estaban más muertos que vivos tras la represión iniciada por Aznar! Ahora, Batasuna-ETA-ANV tiene concejales en Ayuntamientos con el cash-flow que eso significa y el protagonismo que se le ha dado en estos tres años de continuas bajadas de pantalones por parte de la Administración. Fernández de la Vega, tan oportuna ella, dirá que el Gobierno no está dispuesto a negociar con los que no rechazan la violencia... Pírense.
Zapatero confiaba tanto en ETA que dependía de sus decisiones. Eso sí que es un tomate bueno, algo más serio que las ventilaciones de los calcetines de Rajoy... A pesar de todo, el presidente español comprobará por enésima vez como para luchar contra el terrorismo hasta ahogarlo tiene todo el apoyo de los ciudadanos y del líder del Partido Popular, a pesar de los pesares. Un paso previo importante sería devolver a De Juana al lugar de donde nunca debió salir e ilegalizar el partido ilegal ANV, con el beneplácito de Conde Pumpido, claro.

lunes, 4 de junio de 2007

Mediocres en La Moncloa

Foto: EFE
4 de junio de 2007. Zapatero ha estado esta semana pasada con dos grandes de la política internacional: Sarkozy y Rice. Ante ambos ha quedado como un enano voluntarioso que juega a hacer de gobernante en el la tierra de Nunca Jamás. Si tuviera un mínimo de lucidez intelectual, Zapatero hubiera hecho examen de conciencia: ¿Qué puedo aprender de estos señores? Darse cuenta de que hay un problema es el principio ontológico del cambio, para lo cual hace falta, además de ser listo, tener una disposición humilde para estar aprendiendo siempre de los demás. Zapatero sólo ve en los que le rodean seres superiores que le dan mil vueltas a los que hay que evitar con razonamientos colaterales. Sólo un presidente ingenuo y de nula idoneidad prefiere mirarse en espejos marginales como Evo Morales o Fidel Castro, los admiradores número uno de la libertad de las personas. De ahí ha aprendido Zapatero a defender la libertad... de los etarras.
Los fracasos del dirigente socialista servirían para llenar tantos libros que no cabrían en todas las librerías del universo. Centrémonos en uno: su gobierno es un grupo de mediocres. Si Zapatero fuera listo, o al menos un poco espabilado, aprendería de Sarkozy lo que significa crear un equipo competitivo para gobernar. No se trata, como hace ZP, de seleccionar de lo que hay en el partido: cuotas femeninas y masculinas, por comunidades autónomas... Al final sale un equipo "Sigma Dos": representativo pero mediocre. En el caso de Francia, además de representativo, resulta un gobierno líder formado de los mejores hombres y mujeres para acometer la transformación que necesita el país vecino. El gobierno español está en las antípodas y reivindica a los simples: Carmen Calvo y Magdalena Álvarez, Trujillo y su ministerio fantasma, Caldera... Sólo se salva de la quema Pedro Solbes, que debería haber dimitido hace unos meses, sobre todo después del escándalo de la CNMW, para demostrar que él no es un mediocre más... pero perdió una oportunidad única de preservar su dignididad. Para Prisa, otra que se salva es María Teresa Fernández de la Vega, la auténtica crispadora del ambiente político español... ¡Hay mucha monja que fuma!, aunque De la Vega de monja sólo tenga su renuncia al matrimonio...
Y Rajoy también debe aprender del líder francés: nada de Piqués, Pimenteles, Arenas y Villalobos en el gobierno que saldrá de las urnas el año que viene.

viernes, 1 de junio de 2007

Aguirre, 'number two'

Foto: EFE
1 de junio de 2007. Reconozco firmemente que cuando Esperanza Aguirre fue ministra de Educación yo pensaba que era tonta. Entre otras cosas, las bromas de Gomaespuma agudizaron esa impresión que es más universal de lo que me imaginaba. Pero el salto de "la presidenta" a la Comunidad de Madrid le ha convertido en política diez que, además de ser más votada que Gallardón en la capital, se merece todos los parabienes dentro del partido como, por ejemplo, ser la number two de Rajoy y su posible sustituta en el caso de que el presidente del PP pierda las próximas elecciones generales: Dios quiera que éso no suceda porque entonces hay mucho español que se haría el harakiri en sentido literal.
Aguirre nos ha deslumbrado a todos: es una señora trabajadora, con clase, capaz de llevarse bien con Montilla y de arropar a Simancas después de la debacle electoral, cosa que no han hecho ni en su propio partido. Es el paño de lágrimas de todos los populares, menos de Gallardón que se cura a sí mismo y está, más que nunca, encantando de haberse conocido. Esperanza es una dama liberal de las que le gustan a Federico Jiménez Losantos, a José Antonio Zarzalejos, a Pedro Jota Ramírez, a Matías Prats... a todos menos a los chicos de Prisa, que al ser tan "independientes" están ciegos.
Esperanza es una mujer inteligente que ha arrasado en la Comunidad de Madrid porque ha trabajado de lujo en estos cuatro años de su primera legislatura como dirigente regional y porque ha hecho una precampaña y una campaña electoral sin descanso: del metro a los nuevos hospitales de la región, de la M-30 a los asilos y guarderías... y así, todos los días, las 24 horas del día. Las cosas no se ganan por casualidad y, en este caso, el trabajo bien hecho ha tenido su recompensa. Su imagen, sus palabras y sus obras son una trilogía coherente que inspira la confianza que le falta a la mayoría de los hombres del PSOE (por lo menos, desde Felipe González) y a algunos del PP, dejando a los de IU para echarles de comer aparte...
A simple vista, no parece que Aguirre sea una política funcionaria que vive del puesto: se deja los tacones en el intento. Ha resucitado un concepto esencial: el servicio a los ciudadanos como máxima aspiración del concejal, del diputado, del alcalde, del presidente regional o del presidente del Gobierno.
Aguirre es una number two más universal y si continúa dando ejemplos así puede ser la primera mujer que lleve los pantalones de La Moncloa.
Por cierto, ya sé porque la Universidad está en crisis: muchos políticos salen de sus despachos y cuando fracasan (véase el caso Sebastián) vuelven a las aulas a seguir chupando del bote de mamá Estado...

jueves, 31 de mayo de 2007

Navarra quiere ser España


31 de mayo de 2007. ¿Qué culpa tiene Navarra de que le guste lo bueno? Después del 27M queda claro que los navarros quieren ser España y, como son ciudadanos ocupados, no pueden perder el tiempo regando el cerebro con planteamientos independentistas románticos que están fuera de lugar en una comunidad foral como la que nos ocupa. Sin embargo, al haber perdido un concejal UPN en estos comicios y perder la mayoría absoluta, Navarra se ha convertido en la peor pesadilla de los navarros... y de Rodríguez Zapatero.
Todas las quinielas sobre el futuro de la región están echadas. Mientras se abren viejas heridas entre socialistas sobre el particular, al pobre presidente se le pone por delante una de las decisiones más difíciles de su carrera, aunque para el resto del mundo mundial, la decisión sea tan clara como mandar a los de Na-Bai, y de paso a los de ANV, a paseo, siguiendo quizás el ejemplo de Sebastián o de Simancas...
ZP y Pepe Blanco tienen opiniones enfrentadas (es increíble que un presidente del Gobierno confíe tanto en un tipo como Blanco) y hay varias opciones sobre el tapete: que UPN gobierne en minoría; que PSOE y Na-Bai pacten y formen el gobierno que no quieren los navarros o que se llegue a un acuerdo histórico entre UPN y PSN-PSOE -el que prefiere Miguel Sanz para seguir al frente de la comunidad- que acabaría perjudicando a los dos. Yo opto por hacer caso a la máxima de que "Navarra será lo que quieran los navarros": ellos han optado por UPN, pues que sean los populares los que lleven la vara de mando en la cámara foral, aunque sea en minoría, pero sin adulteraciones. Aunque lo realmente importante de todo esto es que quede claro que Na-Bai, su presidente y sus amigos no tienen hueco en las políticas del sentido común. Sólo faltaba que a Navarra le inventen los desokupados un problema.